Carla Antonelli nos bloquea en Twitter por enseñarle esta foto:

El titular de esta noticia habla por si solo: Carla Antonelli nos ha bloqueado en Twitter. Y el motivo no puede ser otro que haberle recordado algo que en el PSOE no quieren recordar: cuando se manifestaban convocados por la extrema derecha junto a VOX contra el independentismo catalán.

Así que vamos a hacer una cronología de lo ocurrido, para que se entienda bien. Porque algunos os pensáis que aquí estamos únicamente por liarla y lo que pasa es que, a diferencia de muchos, tenemos muy claro lo que queremos decir y, en este caso, sabemos perfectamente de qué hablamos.

Seguramente recuerdes que el 8 de octubre de 2017 se celebró en Barcelona una multitudinaria manifestación contra el independentismo y por la unidad de España. Los medios estatales se volvieron locos mostrando imágenes de la manifestación y explicando cuánta gente había venido desde fuera de Catalunya para defender la Constitución. Pero no fueron muchos los medios que explicaron con detalle quién la convocaba y quién se estaba manifestando en nuestras calles: la extrema derecha.

Periodistas (de los de verdad, no como Ana Rosa yo) como Jordi Borràs lo han explicado y documentado mucho mejor que yo, . Y también lo han hecho periódicos como Público. Yo, para no liarnos mucho, te voy a dejar por aquí esta imagen de uno de los asistentes a la fundación de SCC. Porque al menos te servirá para hacerte una idea de QUÉ ideología NO defiende (ni defenderá jamás) una asociación como Societat Civil Catalana:

Santiago Abascal y Ariadna Hernández en el acto de fundación de SCC en 2014. (Foto: Jordi Borràs)

Por si no queda claro, esto escribían en Público:

«En su presentación en el Teatro Victoria de Barcelona se encontraban Santiago Abascal y Ariadna Hernández de Vox, una delegación de representantes de la Fundación Nacional Francisco Franco y miembros del Movimiento Social Republicano (referentes en España del partido griego Amanecer Dorado). Esta conexión, más allá de ser una anécdota, se encuentra en el germen de la organización.«

Luego que si qué manía tenemos con llamar fachas a «todo el que no está de acuerdo contigo«.

Como te iba diciendo, la manifestación del 8 de diciembre de 2017 estaba CONVOCADA POR la extrema derecha y se sumaron a ella muchas organizaciones de extrema derecha (ta-dah!) como Falange, Somatemps, Plataforma X Catalunya… ¡Oh! ¿Eso no te lo dijo TVE en su extensa cobertura durante toda la mañana? ¿Se le ha olvidado a Pedro Piqueras decir que Societat Civil catalana es una organización filofranquista mientras entrevistaba a esa joven socia que dice no poder estudiar en la universidad porque los indepes le hacen bullying?

No te preocupes. Es normal. Porque a pesar de que convocaban quienes convocaban ni al Partido Popular ni a Ciudadanos ni al Partido Socialista Obrero Español (los tres súper demócratas) les tembló el pulso a la hora de confirmar su asistencia. Era lógico que los partidos de derechas se sumaran sin miramientos a esa convocatoria pero… ¿el PSOE-PSC?

¿El partido que aprobó el matrimonio igualitario y que tanto ha defendido a los colectivos feministas y LGTB+, manifestándose en 2017 convocado por una organización con germen franquista y evidentes vínculos con grupos ultras como VOX o HazteOír a los que ahora desprecian con tanta saña?

¿En serio? Pues sí:

¿Y con qué excusa? La unidad de España, claro.

Dolors Montserrat debe dinero a Hacienda. Albiol ha sido considerado por el consejo de Europa como un político xenófobo. Vargas Llosa, debe dinero a hacienda. Josep Borrell ha sido condenado por uso de información privilegiada para sacar pasta. Albert Rivera ha pactado con la extrema derecha. Enfrente: LA BANDERA DE ESPAÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑA

Es probable que, según el medio por el que te informaste esos días, no vieras que en la cola de esa manifestación había decenas de personas con parafernalia militar y neonazi, y por supuesto no faltaron las banderas del aguilucho. Lo que sí faltó fueron demócratas de derechas (se supone que también los había de izquierdas) que les expulsaran de la manifestación o, como mínimo, demostraran su desprecio por las ideologías fascistas.

Pero ni pasó en esa manifestación ni pasó en ninguna otra de las convocadas por los amigos del PSC-PSOE:

Seguramente no has visto a muchos políticos de PP, PSOE o C’s condenar estas cosillas, pero de los maestros del IES PALAU has visto sus caras y sabes hasta dónde viven.

«¡La idea indepe que necesitaba para poder tirar todo el razonamiento de Hidroboy a la papelera y acusarle de haberse radicalizado! ¡Seguro que cobra una paguita de la Generalitat!»

Explico esto porque oigo a más de uno gritando que en las manifestaciones independentistas también hay grupos de extrema derecha, que se lo leíste en un tweet a Antonio Maestre. Pero es que el antifascismo indepe (¡LA MALVADA CUP!) expulsa sistemáticamente a esas organizaciones de cualquier manifestación. A Antonio se le debió olvidar publicar ese tweet.

Ahora que ya te he explicado quiénes son los que están detrás de Societat Civil Catalana, quién convocó esa manifestación, quién acudió, quién se hizo la foto junto a quién y cuántas cosas se callaron todos en la época en la que lo de «blanquear el fascismo» aún no era trending topic… Entenderás mucho mejor esta conversación, ocurrida en Twitter el pasado 10 de octubre de 2018, entre nosotros (y sí, uso la primera persona del plural con nocturnidad y alevosía) y la diputada socialista Carla Antonelli.

La conversación la hemos capturado hoy mismo en Twitter y la hemos pegado en una imagen para que sea más cómodo leerla, que nadie diga luego que la hemos manipulado. Que os veo venir, Marhuendas.

Tras las elecciones al Parlamento Andaluz de hace unas semanas y el inminente pacto de PP y Ciudadanos con la extrema derecha de VOX han sido muchos los que se han dado un baño para borrar todo rastro de fascismo. Así, mientras algunos activistas LGTB+ cercanos a Ciudadanos analizaban su programa con toda naturalidad y se negaban a decir que VOX era un partido de extrema derecha y prefería llamarlos «partido político peculiar» (y me amenazaban con demandarme por explicarlo), los de la izquierda se lanzaron en tromba a enarbolar la bandera del feminismo, de los derechos LGTB+ y las libertades civiles como arma contra el fascismo. Que es, básicamente, lo que tenemos que hacer todos.

Pero a mí me surge un problema. Un problema que evidentemente a Carla Antonelli o Miquel Iceta no les surgió en su momento. Y es que aunque podemos estar juntos en la lucha contra el fascismo… no todo vale. No me vale que seas antifascista solo cuando te interesa, solo cuando te tocan a ti. No me vale que una persona LGTB+ justifique que sus compañeros de partido se manifiesten junto a los que la gaserían por ser trans.

Porque en determinado momento uno tiene que elegir si es activista LGTB+ o es miembro de un partido político. Y si eso entra en conflicto, lo más digno es buscarte otra opción (y mira, otra cosa no pero en la izquierda tenemos opciones por un tubo).

Porque no puedes ir de antifascista cuando no te importó aprovecharte de su tirón en la tele para hacerte la foto y demostrar que eres más españolazo que nadie. Y porque, precisamente por eso, ahora mismo no sé si cargas contra VOX porque antes no pero ahora sí que realmente los consideras la escoria que son… o porque te jode que Susana Díaz haya perdido la Junta y tienes que cargar contra el PP y Ciudadanos.

¿Dónde estabas cuando esos fascistas atacaban a otros colectivos? ¿No te enteraste? ¿No sabías quiénes eran cuando fuiste a su manifestación? No pasa nada. Todos cometemos errores.

Pero reconócelos. ¿Qué clase de político honesto es incapaz de reconocer un error? ¿O tal vez es que SÍ SABÍAS dónde te metías y ahora prefieres no hablar del tema?

A más de uno todo esto puede parecerle una tontería, y sé que hay gente preocupada por mi salud mental y reclamándonos que estemos unidos. Pero cada vez tengo más claro que hay algo que mucha gente no acaba de entender cuando le hablas sobre el fascismo y el riesgo que supone. Que es, precisamente, lo que hace que muchos no entiendan por qué una web LGTB+ (en la que se hablan de muchas cosas) también habla sobre estos temas. Y es que los fascistas de VOX no acaban de llegar. Llevan ahí desde hace décadas. Los fascistas de VOX estaban en el PP, en Ciudadanos y sí, también en el PSOE. Porque se puede ser de izquierdas y ser un puto facha. Y se puede ser de izquierdas, no ser independentista y no ir a una manifestación convocada por los franquistas de SCC.

Pero los tres partidos que fueron a esa manifestación saben perfectamente que la irrupción de VOX les supone un problema muy gordo en cuanto a pérdida de votos. A la derecha porque la fagocita, y a la «izquierda» del PSOE porque la deja sola frente a la evidencia de que defender la unidad de España a cualquier precio NO ES DE IZQUIERDAS.

Porque es imposible ser de izquierdas y que la imagen de Miquel Iceta, un hombre gay del PSC que sabía perfectamente junto a quién se manifestaba ese día, no te revuelva el estómago.

Y luego que si OH DIOS MÍO CÓMO PUEDE ALGUIEN DECIR QUE PSOE Y PP LA MISMA MIERDA ES.

Tal vez al PSOE le irían las cosas mejor y la izquierda en este país estaría un poco más unida, si en lugar de estar preocupándose por no parecer fachas… dejaran de hacer cosas de fachas.

Por eso, si tu opción frente a esto es bloquearnos en Twitter en lugar de hacer un poco de autocrítica y reconocer que en tu partido no siempre se han hecho las cosas bien (y créenos, con eso sería más que suficiente para que dejáramos de recordarte la foto que no te gusta ver)… Tenemos un problema, Carla Antonelli.

Primero porque bloquear a un medio es feo, sobre todo un medio con el que siempre has tenido buena relación y que lo único que ha hecho ha sido buscar una reacción a una noticia: la foto de marras. Medio que, además, te ha apoyado siempre. Segundo, porque dado que jamás se te ha insultado (ni desde la cuenta de la web ni desde la mía personal) ni se te ha faltado al respeto… y dado que una de las cosas que nos gustan de ti es que no te callas frente a la discordancia… No puedo evitar pensar que los bloqueos responden a una manía personal. Que, por algún motivo, has confundido la web con mi persona. Y como yo te caigo mal, porque de vez en cuando te pregunto cosas que nunca contestas, has bloqueado también a la página. Y eso supone un problema porque resulta que lo que estás haciendo podría ser anticonstitucional. ¡Con lo que defendéis vosotros la Constitución!

Y eso es lo más gracioso de todo esto. No me hacía falta el chorreo de explicaciones sobre Societat Civil Catalana para decirte que lo que has hecho está mal. Podría haberte dicho, simplemente, que como cargo electo y como funcionaria a la que yo también estoy pagando el sueldo con mis impuestos, no tienes derecho a bloquear a un ciudadano (y mucho menos a un medio de comunicación) en un foro público como son las redes sociales. Tu Twitter, Carla, tal y como lo usas, es un mitin. Y en un mitin cuando alguien te lleva la contraria, lo silencias con argumentos.

Pero quería hacerlo. Quería que tú y todo el que considera que hemos «patinado» o los que creen que no deberíamos hablar de política porque eso no beneficia al colectivo supiera por qué nos has bloqueado, qué es lo que no te gusta que te recordemos y, sobre todo, por qué es necesario que las webs LGTB+ hablemos de política. Y ahora más que nunca.

Porque, como decía al principio de este artículo, en este caso yo tengo muy claro lo que digo y sé perfectamente de lo que hablo. Por eso llevo todo el tiempo que llevo currándomelo en esta página y por eso habéis sido siempre tan fans del trabajo que hemos hecho aquí. Y eso no ha cambiado en absoluto. Seguimos dando la misma caña, seguimos señalando las mismas mierdas y seguimos denunciando las mismas injusticias. ¿Con menos tiempo? Sí, porque con esto nadie se hace rico y hay facturas que pagar. Y, por desgracia, se prioriza el contenido que más visitas da. Sorpresa, hablar de política desde un medio LGTB+ interesa más de lo que algunos creen. ¿Desde otro prisma? Evidentemente. Porque resulta que un día nos levantamos y nos encontramos al PSOE manifestándose junto a los que quieren quitarnos nuestros derechos y nos insultan y nos humillan y nos desprecian… Y la excusa para justificar ese insulto a cualquiera que haya sufrido el fascismo era la más lamentable de todas: defender el régimen del 78.

Y eso lo sé yo. Lo sabe Carla Antonelli. Lo sabe Miquel Iceta. Lo saben el resto de miembros de la redacción, que aunque escriben poco están ahí -y aportan mucho más de lo que parece-. Y lo saben los mecenas que nos apoyan mes a mes para que podamos seguir publicando y podamos crecer. A pesar de todo.

Así que si alguien nota que la linea editorial de la web ha cambiado… siento decirte que en esta web ya éramos MUY de izquierdas cuando hablábamos de La Pelopony.

Por cierto, Carla, no hace falta que te recuerde de qué pie cojean los partidos que expulsan a gente de sus mítines. ¿Verdad?


P.D.: Dicho todo esto, no olvides que el malo en esta historia soy yo. Soy yo el que está provocando la división del colectivo, soy yo el que llama fascista al que no piensa como yo y soy yo el radical que despierta a la extrema derecha y se ha vuelto loco.

¿Te ha gustado?

Si podemos escribir lo que escribimos es porque no le debemos favores a nadie. Haztequeer.com se financia únicamente con las aportaciones de nuestros socios y colaboradores afines. Suscríbete y, cuantos más seamos, más tiempo podremos dedicarle a la página 😉

La loca que lo ha escrito

COMPÁRTELO (o te raja)

X