El arzobispo Cañizares dice que la ley LGTBI es comunista y nazi

Tiempo de lectura: 3 minutos
  • En un artículo publicado en La Razón el cardenal se lamenta de que “se haya aprobado una ley que discrimina injustamente”
  • Lo que no sabemos es a quién discrimina.

En un texto plagado de inexactitudes y medias verdades, el cardenal Cañizares, vicepresidente de la Conferencia Episcopal y arzobispo de Valencia, ha arremetido contra el proyecto de ley LGTBI presentado por Unidos Podemos y que fue admitida a trámite en el Congreso por todos los partidos excepto por el PP, a pesar de que se habían comprometido a apoyarla.

Javier Maroto en la manifestación del World Pride de Madrid. Y no se le cae la cara de vergüenza.

En la votación se produjeron dos votos en contra, el del exministro del Interior Jorge Fernández Díaz (que aseguró que el matrimonio gay no garantizaba la previvencia de la especie)  y el diputado de UPN Iñigo Jesús Alli Martínez, y no con un único voto como señala Cañizares en su artículo titulado No salgo de mi asombro.

Nosotros si que nos quedamos asombrados cuando leemos que el arzobispo asegura que el texto aprobado “impide la democracia y va en contra de un gran número de derechos, algunos de ellos fundamentales” y cita entre ellos el derecho a la igualdad, el de la libertad religiosa y de conciencia, el derecho de expresión, el de la protección de la salud, la libertad de educación, el de los padres a la educación moral y religiosa que elijan para sus hijos o el derecho a la integridad física y moral.

Suponemos que a todo un señor cardenal no se le escapa que los derechos no son absolutos y nos hace mucha gracia que un representante de la Iglesia haga un llamamiento a ejercer la democracia. Como todos sabemos, la Iglesia es una institución muy democrática ¿verdad?

Llama la atención además que evoque el derecho a la protección de la salud y al de la integridad física y moral cuando él mismo llamaba a la objeción de conciencia ante las leyes LGTB de distintas comunidades autonómas porque “adoctrinar a los niños en ideología de género es una maldad”. Partiendo de la base de que desconocemos qué es eso de la “ideología de género”, suponemos que para el cardenal la salud de un niño trans es negarle lo que es y “educarle en rectitud”, algo que la Iglesia siempre ha sabido hacer muy bien. La salud de un niño o una niña homosexual cuando es insultado, humillado y vejado a veces por su propia familia, se trata también con rectitud y leyendo la Biblia. Y en casos extremos, cuando sea muy homosexual, entonces puede llevar una vida de castidad pero feliz porque estará entregado o entregada a Dios.

Acusa también al proyecto de ley de discriminatorio y de otorgar privilegios. El texto de la propuesta desde luego es mejorable pero de ahí a decir que establece privilegios… Nos gustaría que el arzobispo hubiera entrado en detalles y enumerado unos cuantos ejemplos de esa discriminación que sufren los heteros y cisexuales porque nosotros no hemos encontrado ninguno. Sin embargo, al revés, los tenemos a patadas.

Pero no solo acusa de que la ley discrimina a las personas no LGTB, asegura que la ley impone una ideología y que quien no la comparta será objeto de reprobación, persecución y de penas, porque es lo que hacen los comunistas, los regímenes totalitarios y como no, con los nazis.  Porque claro, como él viene de un ambiente eclesiástico donde no se impone ninguna idea ni se castiga con el fuego eterno a quien no comulga con ellas, siendo un espacio de tolerancia ejemplar abierto al debate. Así que entendemos que esta malvada ley que castiga con la cárcel a los heterosexuales le parezca terrible.

Como es habitual, en un acto de cinismo el artículo está repleto de bonitas palabras y no se cansa de repetir que se trata de una “justísima protección debida” a las personas LGTB que necesitan una “protección ineludible frente a la discriminación” y que “todos son seres humanos, independientemente de su orientación sexual”. Pues menos mal.

Nosotros seguimos la carrera de Cañizares desde que aseguró que había que defender a la familia contra el “Imperio Gay” , declaraciones que le costaron una denuncia ante la Fiscalía por Delitos de Odio que finalmente fue archivada por el juez. A pesar de (o gracias a) sus múltiples declaraciones homófobas fue elegido por segunda vez vicepresidente de la Conferencia Episcopal en marzo de 2017 junto a Ricardo Blázquez como presidente, reeditando así el dúo que encabezaró las manifestaciones contra el matrimonio igualitario. Tras su llamamiento a saltarse la ley, el gobierno de la comunidad valenciana le avisó de que sancionarían aquellos centros que no cumplieran con la ley de transexualidad.

Una marica normal, en una edad especial y fantasía en el pelo.

Si te gusta el contenido que generamos y quieres ayudarnos a poder dedicarnos a este proyecto a tiempo completo, hazte mecenas de la web. Desde 1€ al mes ayudarás a que la web siga viva y tendrás acceso prioritario a cierto contenido, además de recibir contenido exclusivo para mecenas.

A DESPELLEJARSE: