El Constitucional rumano pone en jaque el referéndum homófobo de este fin de semana

A woman holds a pancarte reading in Romanian "The traditional family is in danger, come toghether to defend it!" during a protest againnst homosexuality in Bucharest May 20, 2017. Dozens of people, supporters of far-right party Noua Dreapta (The New Right) marched downtown Bucharest prior to incoming "Bucharest Pride" to express their support for the traditional family and to protest against homosexuality shouting "Romania doesn't tolerate the homosexuals" and "Romania, an (Christian) Orthodox country". / AFP PHOTO / DANIEL MIHAILESCU (Photo credit should read DANIEL MIHAILESCU/AFP/Getty Images)
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  • Una sentencia del Tribunal Constitucional rumano dicta que las parejas homosexuales merecen el mismo nivel de protección que las heterosexuales.

  • Los jueces hacen pública su decisión pocos días antes de un referéndum homófobo que busca prohibir el matrimonio igualitario en el país.


Hace unos días os explícabamos que en Rumanía un montón de gente odiosa había conseguido reunir las firmas suficientes para que se celebre esta semana (el 6 y el 7 de octubre) un referéndum homófobo con el que buscan blindar la constitución y eliminar cualquier posibilidad de que se apruebe en el futuro el matrimonio igualitario en el país. Y todo esto con los argumentos de mierda de siempre de que lo hacen pensando en los niños y pensando en defender la familia tradicional. Un puro hamor de personitas, ¿verdad?

Un día cualquiera en el que no tienes nada que hacer sales a manifestarte en contra de derechos que no te afectan. Lo normal si eres una homófoba de mierda.

Sin embargo, el Tribunal Constitucional rumano acaba de emitir una sentencia en la que (marcándose un Captain Obvious que es de todas formas muy necesario) en la que deja claro que no hay diferencia legal entre parejas homo y heterosexuales y que todas ellas merecen el mismo nivel de protección legal.  Esto lo dicen, además,  en un país en el que ni siquiera existe una triste ley de uniones civiles.

En su razonamiento, los jueces explican que “Las relaciones de una pareja formada por personas del mismo sexo se inscriben en la esfera de las nociones de ‘vida privada’ y de ‘vida familiar’ al mismo nivel que las de una pareja heterosexual” y también han dicho que las parejas homosexuales deben por tanto ‘”beneficiarse, con el tiempo, de un reconocimiento legal y jurídico de sus derechos y obligaciones”

En realidad lo único que están haciendo los jueces, aparte de comportarse de forma mínimamente decente, es ser coherentes con la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE fallada a favor de un ciudadano rumano que se había casado en Bélgica con un estadounidense, según la cual los países miembros de la Unión están obligados a reconocer a las parejas del mismo sexo casadas en otros estados miembros aunque su legislación no las contemple.

La decisión del Constitucional rumano llega justo a tiempo y es un zasca más que necesario a los organizadores (y partidarios, que es casi peor) de someter los derechos del colectivo LGTB+ al capricho de una votación.

EXCLUSIVA: Primeras reacciones de las asociaciones que reunieron firmas para pedir la votación homófoba

En cualquier caso, el problema es que independientemente de esta sentencia, el referéndum sigue convocado y se celebrará este fin de semana. La Iglesia Ortodoxa, como ya os podéis imaginar, apoya la votación y llama a participar presentándola como un momento de suma importancia patriótica.

Si gana la opción defendida por los fanáticos que lo apoyan, habría que modificar la Constitución nacional y  se pasaría a definir el matrimonio como exclusivamente el contraído entre un hombre y una mujer, con lo que la única posibilidad sería la de una unión civil desigual.  Y otro día os contamos con calmita (o también os lo podéis currar vosotros buscando lo mucho que se escribió sobre este tema en su momento) por qué no tiene sentido seguir discriminando con la tontería de una ley distinta pero que mimimí es equivalente, mumumú, con los mismos derechos.

Y sí, nos da igual que nos vengáis a contar que fuisteis a la boda gay de un amigo, primo o vecino de urbanización a un país en el que los maricones no se pueden casar. No tenemos nosotros la culpa de que volvierais borrachas de la ceremonia civil y no os hayáis enterado de nada.

El referéndum en contra del matrimonio igualitario se celebrará, además, en un momento en el que hay una fuerte polarización y en el que los sectores más fanatizados ven que tienen que darse prisa para dejar las cosas atadas y bien atadas como ellos quieren, que es pudiendo atacar lo más posible al colectivo. Hablando en concreto de Rumanía, además de las manifestaciones LGTBfóbicas de rigor, estos días se han ocurrido casualmente cosas que el debate en la TV pública sobre el referéndum se vio interrumpido por los comentarios fuera de lugar de un operador de cámara o que en uno de los periódicos más leídos del país apareciera esta portada en la que aparece una drag queen vestida con el uniforme nazi y habla de un nuevo orden LGTBQ que busca la persecución de los cristianos.

Sí, es ella. En la portada también aparece Kim Davis como ejemplo de “cristiana perseguida” a punto de entrar en un campo de concentración

Fuente | Pink News

Queríamos llamarnos ‘Agentes del Lobby Gay’, pero ya estaba cogido.
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