Frente al auge del fascismo, FELGTB lanza un… vídeo

¿Soy el único al que la nueva campaña de FELGTB le da vergüenza ajena?


En un capítulo de la tercera temporada de The Good Fight la protagonista, Diane Lockhart, harta de Trump y sus políticas se mete en un grupo de activismo demócrata que busca formas de derrocar al presidente. Lo primero que proponen es un vídeo viral en el que suena canción espantosa y salen reflejados todas las decenas de grupos sociales que forman el país y piden por favor que la gente despierte y les ayude a bla, bla, bla… El vídeo es la representación exacta de la vergüenza ajena y por eso la escena acaba con Diane huyendo del local mientras el grupo discute sobre por qué en el vídeo se menciona el aborto pero no a las personas con diversidad funcional.

Pues es un poco lo mismo que pasa cuando voy y me topo (porque desde hace un tiempo en esta web con las cosas de la FELGTB nos topamos, no nos las envían) con un vídeo de la Federación Estatal proponiendo que, frente al auge del discurso de odio (para los que no tienen miedo de decir Voldemort: FASCISMO), usemos el «Argumentine».

Explican los responsables de la campaña que el «Argumentine» es un «particular remedio, que no es sino una buena dosis de argumentos, busca dotar de respuestas a todas las personas que ‘se encienden’ cuando alguien adopta el discurso de odio en las conversaciones coloquiales, ya sea de manera presencial o a través de las redes sociales, pero que carecen de información suficiente para saber cómo responder ante estas ideologías intransigentes.«

La idea, básicamente, es que todo el mundo tenga herramientas para reconocer la desinformación o los bulos que generan prejuicios negativos sobre el colectivo LGTB+. Y por eso en la web puedes hacer un test para ver si tienes el «Síndrome del Pero«.

Ni siquiera voy a perder el tiempo en poner el vídeo, porque me parece una vergüenza.

Si hay dos cosas que deberían empezar a quedar clara ahora (antes de que vengan los que acabarán viniendo si seguís creyendo que al fascismo se la combate con «ingeniosas» campañas de marketing «viral») es que:

1.- El fascismo no es una ideología
2.- No se debate, se combate.

En esta web (y en general todo el colectivo LGTB+) llevamos mucho tiempo diciendo que la homofobia, el racismo o el machismo no son opiniones. Son discurso de odio. Una opinión no puede basarse en la vulneración de los derechos fundamentales de otro ser humano, porque esos derechos no se pueden debatir o cuestionar. Son la base de nuestra dignidad. Decir que los negros son animales, que las mujeres son imbéciles y no deberían poder decidir y que los gais están enfermos (de las personas trans ni hablan, las matan directamente) no es una «ideología intransigente«. Una ideología intransigente es la del dueño de la discoteca que no te deja entrar si no vas con zapatos. Pero lo de VOX (y el PP y Ciudadanos de rebote, que son los que no dudan en apoyarse en el fascismo e incluso pelear votos contra ellos) es fascismo.

Si no entiendes por qué el fascismo se combate y no se debate, es muy sencillo. Te diría que vieras The Good Fight, que en otro capítulo lo explican muy bien, pero lo voy a resumir mucho: el fascismo de extrema derecha se basa en el sentimiento: genera reacciones emocionales en las personas a base de mentir, de generar falsas dicotomías y señalar enemigos inexistentes. Y ante una emoción no hay argumento que valga. Cuando una persona absorve ese discurso, cualquier intento de dialogar con ella es inútil, porque no te quiere escuchar. No cree que su ideología sea mejor que la tuya: cree que su ideología es la ÚNICA válida y el que no la comparte merece un castigo.

Se vio muy claro en el programa La Línea Roja cuando Jesús Cintora sentó a Otto Mas con gente que ha acabado formando parte de VOX: por más que Otto explicara su experiencia personal, por más que presentara otro punto de vista y por más que explicara la realidad de los talleres LGTB+ en los colegios (ojo, la realidad, no su opinión)… El que quiere odiar siempre va a encontrar a alguien cualificado con tantas ganas de odiar que le validará su odio.

¿Nos hemos olvidado ya de Aquilino Polaino? ¿De verdad creéis que no van a encontrar SIEMPRE un estudio, un psicólogo, un biólogo un fundamentalista igual que ellos al que la verdad le importa tres pepinos?

Así que no, lo siento mucho por el creativo que creyó que lo del Argumentine era la solución a todos los males. Imagino que en su currículum también está aquella campaña del «Esto solo lo arreglamos entre todos» que, como es evidente, funcionó de maravilla. Entiéndeme: yo estoy a favor de la pedagogía y de explicarle a nuestro entorno las microLGTBfobias y los micromachismos y los microracismos en los que caemos. Pero no voy a explicarle a un neonazi por qué no debería apalear a esa pareja gay que va cogida de la mano. ¿Al nazi? Patadas.

Lo que quiero es una LEY que proteja a esa pareja. Una ley bien redactada y bien trabajada, no una ley que se iba a debatir antes de que comenzara el World Pride de Madrid y que a día de hoy ni está (ni, por desgracia, se la espera). Quiero una ley que proteja los talleres LGTB+ en las escuelas públicas. Y quiero una ley que castigue los crímenes de odio. Quiero unas fuerzas de seguridad ante las que no nos dé miedo presentar una denuncia por homofobia. Una sanidad que cubra las necesidades de las personas trans. Quiero que se prohíban las «terapias» de conversión y quiero que la Iglesia Católica saque de una vez las zarpas del Estado. Y quiero un colectivo LGTB+ que sea consciente de dos cosas: que sin feminismo y antifascismo vamos a acabar detenidos por vagos y maleantes.

(Y el antifascismo empieza por llamar FASCISMO al FASCISMO, y no «ideologías intransigentes» o «partidos políticos peculiares«)

Pero antes de todo eso, quiero organizaciones LGTB+ que tengan más ganas de salir a la calle a protestar y convertir nuestra creatividad en arma, que de tener cuidado para no molestar mucho a ver si con suerte a alguien le cae un puesto en una lista electoral. Que nos conocemos, chat@s. Que la campaña es mona, pero ¿en serio? ¿Con la que está cayendo y lo único que se os ocurre es esto?

Para que te quede claro, FELGTB: ¿le habríais dicho a los torturados por el franquismo que representa VOX que hubieran sacado un bote de Argumentine cuando los llevaban a la comisaría de Via Laietana? Comisaría frente a la que, por cierto, hay una placa que recuerda a las víctimas de esas torturas del franquismo, que Ciudadanos consideró «polémica» y que hace poco fue atacada por un grupo ultra.

¿La arreglamos con Argumentine?

¿O nos dejamos de mierdas, empezamos a tener un poquito de orgullo, a aplicar la memoria histórica y le explicamos al nuevo colectivo LGTB+ que si no fuera por los que murieron a manos de los que ahora vuelven a ir de salvadores de la patria y se alían con PP y Ciudadanos su mayor preocupación ahora no sería cuánto adelgazar antes del Orgullo para tener muchos likes en Instagram si no cuánto tiempo va a tardar la policía en venir a arrestarlos y colgarlos de un árbol?

Hazte socio del Club Hazte Queer, llévate cosas exclusivas y colabora para que la web siga adelante.

A DESPELLEJARSE: