Italia aprueba una ley de uniones civiles que no gusta a nadie (porque es una caca)

Ay, Italia, qué de dramas estás provocando este año. Primero lo de tu representante en Eurovisión (que los que queríais dijeron que no y la que va a ir no quiere cantar en italiano) y ahora esto. El senado italiano ha aprobado una ley de uniones civiles entre parejas del mismo sexo que… no sirve para mucho, la verdad.

Bueno sí, reconoce la unión civil de dos personas del mismo sexo.

excited-baby

Pero nada más.

971

Los derechos de las parejas de gays y lesbianas (o de bisexuales en una relación gay y lésbica, que no sé por qué tengo que hacer esta diferencia pero luego seguro que viene una lista y se me queja) no serán exactamente los mismos que los de las parejas heterosexual. Y ¿a quién hay que darle las gracias? ¡A la Iglesia Católica!

Monica Cirinnà, diputada del Partido Democrático, presentó un proyecto de ley que equiparaba las uniones homosexuales y heterosexuales. Pero la derecha conservadora y la Iglesia han ido ejerciendo presión sobre los senadores italianos hasta que la ley ha quedado tan modificada que si lo llamáramos «matrimonio igualitario» nos podríais demandar por mentirosas. Y es que hay dos cosas importantes que se han quedado fuera de esta ley de uniones civiles: por un lado aunque uno de los miembros de la pareja tenga hijos naturales su cónyuge no podrá adoptarlos.

Y evidentemente olvídate de que la pareja adopte un menor después de «unirse«.

Según ha dicho el secretario del Estado Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, esta ley les jode bastante porque si fuera por ellos en lugar de dejar que los homosexuales se casen los tirarían a un río les parece bien lo de prohibir las adopciones aunque sean hijos naturales de uno de los cónyuges porque «hay que evitar todo tipo de ganzúas que equiparen las uniones civiles con el matrimonio«. Básicamente así se cierra la puerta a la gestación subrogada.

Pero hay otro detalle en la ley que ha hecho que las asociaciones LGTBQWERTY de Italia no estén celebrándolo demasiado, y es que se ha eliminado el «compromiso de fidelidad«, una cláusula que sí se incluye en las uniones civiles heterosexuales.

El senador del Nuevo Centroderecha, Angelino Alfano (que es el sucesor de Berlusconi y actual Ministro del Interior), ha dicho, atenta, «Hemos evitado una revolución contra natura y antropológica.» Precioso.

Así que aunque el gobierno de Matteo Renzi (un gobierno de coalición, por cierto) ha conseguido que esta mierda de ley se apruebe en el senado (aún falta el Parlamento) con 173 votos a favor y 71 en contra… Nadie puede decir que sea algo que se pueda celebrar.

Personalmente me da la sensación de que más bien en Italia deberían agachar la cabeza y avergonzarse por esta decisión: lo que han aprobado es una ley más propia de 1996 que de 2016. Pero teniendo en cuenta el tremendo peso que la Iglesia Católica tiene en el país es lógico verlo como un paso adelante (aunque faltan unos cuantos más).

Por cierto ¿te acuerdas de cuando algunos decían aquí en España que el matrimonio igualitario no tenía por qué llamarse matrimonio, que se podía llamar «unión civil», porque llamarlo matrimonio creaba tensiones innecesarias? Pues esperamos que ahora que queda claro que las uniones civiles italianas se parecen al matrimonio como un huevo a una castaña entiendan por qué a las cosas que son iguales se las llama del mismo modo y a las que son diferentes se las llama de forma diferente.

Quien quiere casarse con mi hijo

Fuente | El País

¿Te ha gustado?

Si podemos escribir lo que escribimos es porque no le debemos favores a nadie. Haztequeer.com se financia únicamente con las aportaciones de nuestros socios y colaboradores afines. Suscríbete y, cuantos más seamos, más tiempo podremos dedicarle a la página 😉

La loca que lo ha escrito

COMPÁRTELO (o te raja)

X