#DRAMA: Hay OTRO primer árbitro gay español (y ha venido a reclamar lo que es suyo)

¿Es posible que Jesús Tomillero no fuera el primer árbitro gay homosexual del fútbol español? ¿Nos ha tenido «engañados» durante todo este tiempo? ¡Herejía!

[divider]Actualidad | La puta actualidad[/divider]

Sabíamos que el 2016 no iba a acabar sin ofrecernos un último drama para hacernos sufrir. Un acontecimiento misterioso, raro, siniestro, extraño y oscuro que ha hecho tambalearse los cimientos de nuestra redacción, de todo nuestro conocimiento, de nuestro ser, de nuestra humanidad. Un hecho que nos hace dudar de la vida, de la existencia de un propósito en nuestra existencia. De todo. Nada perdura, todo es fútil. Lo siento en el aire, lo siento en la tierra…

¿Estás preparada para ver cómo toda tu vida se viene abajo?

Bueno, luego no digas que no te hemos avisado. Pero que sepas que…

TOMILLERO NO ES EL PRIMER ÁRBITRO GAY ESPAÑOL

Así es amiga. Era algo que todos intuíamos, una verdad oculta, un rumor que circulaba por España y que nadie quería creerse. Aunque Tomilloro Tomillero se refiera a si mismo como el primer árbitro homosexual de España, resulta que había más. Y no me refiero sólo al pobre lector que cada vez que hablamos de Jesús nos deja un comentario diciendo que él también es árbitro y es gay y no pasa nada. No.

Nos referimos a José Luis Urbano Polo, un chico de 23 años que ha explicado en el IDEAL (es un periódico de Granada, no una revista llena de tests sobre cómo enamorar al hombre perfecto) que él sí fue el primer árbitro en declararse homosexual porque fue el primero en decírselo al Colegio de Árbitros de Granada.

Urbano Polo, el hombre que vino para acabar con el Imperio Tomillero (Foto: Alfredo Aguilar / IDEAL)

Pero la guerra Urbano Polo vs. Tomillero no está sólo en saber quién fue el primero en salir del armario. Esto es una batalla que se libra hasta en los confines más recónditos de la galaxia y que hacen que se nos parta el corazón.

¡No nos hagáis elegir a un único árbitro gay! ¡No podemos! ¡Los queremos a los dos!

Pero antes de sufrir, vamos a explicarte un poco quién es éste chico (señorita más fina).

Cuenta Urbano Polo que él salió del armario para sus amigos con 16 años y que se lo dijo a su familia con 21, en 2014, y que su padre se lo tomó un poco mal pero ahora no para de compartir en Facebook cosas en apoyo al colectivo LGTB. Que es lo que pasa cuando le pones Facebook a tu padre, que lo comparte todo porque si no lo hace tendrá diez años de mala suerte.

También explica que en el Colegio de Árbitros todo el mundo se lo tomó fenomenal y que nadie le ha dejado de hablar ni nada de nada por ser gay. De hecho hasta le felicitaron. No sabemos si por ser gay, por ser poco gay, por ser muy gay, porque no se le notaba que era gay, porque se le notaba pero nadie quería decir nada, porque lo dijo el día de su cumpleaños… ¿A vosotros os felicitan por ser gay? Estamos desconcertadas.

Pero lo más importante es que dice que ser gay no le afecta a la hora de trabajar porque «la condición sexual de cada uno nunca debe ser un condicionante a la hora de ejercer profesión alguna«. Esa frase es totalmente cierta salvo en nuestro caso, que ya os imagináis que para escribir en esta web tenemos que ser muy maricones y mucho maricones.

RECREACIÓN: Un señor dejándonos un currículum.

Hay alguna cosa en la historia de Urbano Polo que a mí me chirría un poquito. Tampoco sé tanto de él como (por cojones) tuve que saber sobre Tomillero y entiendo las circunstancias en las que ocurren algunas de las cosas que explica; pero aún así me chirría. Explica que, por ejemplo, en partidos de juveniles («por la edad y porque andan con las hormonas algo revueltas«) es donde espera encontrarse con algún problema, pero que nada. De hecho a veces hasta bromea con los jugadores sobre su condición sexual para aliviar «un poco la tensión de la jugada». «¡Aquí mariconadas ni una, que el único maricón soy yo!«, les dice cuando algún jugador exagera una falta.

Que oye, a mí me parece bien que el chico se tome las cosas con tanta naturalidad, pero preferiría que no perpetuara el cariz negativo de la palabra «maricón» y derivados.

Pero dejémonos de mierdas y vamos a lo que vamos

LA GUERRA DE ÁRBITROS HOMOSEXUALES

 

Todo el artículo en el que descubrimos la vida y milagros de Urbano Polo es en realidad una tarta de nata gigante que alguien (no sabemos si el verdadero primer árbitro gay de España o el periodista) lanza al pobre Jesús Tomillero; al que después de su bochornoso (a la vez que maravilloso) paso por la Sálvame Snow Week ya le debe dar igual que le tires a la cabeza una tarta o un diccionario.

Desde que a Urbano Polo no le va lo de «entrar en jardines que no tengan algo que ver con su día a día» hasta que «no llama su atención eso de erigirse alférez de batallas perdidas«, pasando por el «Creo que cuando alguien dice: ‘¡Árbitro, maricón!’ no piensa realmente lo que está diciendo y cómo le puede afectar.»

Urbano Polo no le quita importancia a la homofobia en el deporte («Por supuesto, es algo que debería desaparecer«), aunque tampoco se moja mucho a la hora de denunciarla. De hecho le dedica más tiempo a hablar de las mujeres que reciben insultos machistas que a la homofobia, y como es la primera vez que leemos sobre este chico no sabemos muy bien cómo tomárnoslo.

 

Me explico. El artículo publicado por IDEAL de la muerte tiene un tufo a pink-washing del fútbol en Andalucía que tira p’atrás; y que lo de que este chico aparezca ahora (con Tomillero convertido en personaje televisivo) y no cuando denunciaba la homofobia en medios más serios me parece tan casual como la llamada que debió hacer alguien muy preocupado a un responsable de prensa.

De hecho te puede parecer que yo mismo estoy haciendo eso al comparar directamente las dos historias. Pero quiero que te quede claro que independientemente de lo attention whore que me parezca Tomillero (que me lo parece, y mucho), en esta web siempre hemos dicho que somos los primeros que vamos a partir piernas si es necesario para que lo que le pasó en los partidos en los que le insultaban y le agredían por ser gay (algo sobre lo que no tenemos por qué dudar en absoluto) no vuelva a pasar. Pero es que una cosa es eso y otra aplaudirle por tener una representante de famosos desde que dio su primera entrevista.

Así que realmente no sé cuál es la intención del artículo en el que descubrimos la mentira en la que hemos vivido todo este tiempo. No sé si quieren hacernos creer que lo que le pasó a Tomillero no fue para tanto, o si quieren hacernos ver otras realidades sin menoscavar la otra; o si lo que quieren -y esto me cabrearía mucho- es «normalizar» la situación quitándole hierro a la homofobia en el deporte a la palestra a un chico gay que dice no haber tenido problemas en el campo de juego. El artículo insiste en que fue el propio José Luis el que pensó que él mismo debía hacer de su situación algo natural, que lo es; pero entre líneas me parece leer un «es que si te comportas como una persona normal no te tiene por qué pasar nada» y eso hace que se me lleven los demonios.

Decir eso sería tan feo como utilizar una situación de homofobia para intentar hacerte famoso a toda costa.

A lo mejor es que estoy muy picajoso, porque se acaba el año y sigo soltero. Vete a saber.

Pero #OJOCUIDAO porque la guerra entre los dos primeros árbitros gays en salir de los armarios (no creemos que salieran del mismo) no se ciñe sólo al terreno de juego.

Hay algo más que hace que no nos podamos creer la perfección de este antagonismo tan maravilloso.

Resulta que Urbano Polo es…

Secretario general de las Juventudes Socialistas de Churriana de la Vega.

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Eso es amiga.

Tomillero dice que el PP es como su familia, Urbano Polo es militante del PSOE.

Lo primero que nos preguntamos es si para ser árbitro homosexual en este país hace falta hacer carrera política porque claro, para dos árbitros gays que tenemos (PORQUE SÓLO HAY DOS, ¿VALE?) y resulta que uno es del PP y el otro es del PSOE.

Es por eso que en 2017 nos hemos propuesto encontrar al árbitro gay de Ciudadanos, al árbitro gay de Podemos, al árbitro gay de ERC y al árbitro gay de VOX. Y de los demás también, pero es que este chiste ya dejó de tener gracia en el segundo gif y no puedo seguir alargándolo.

¿Podrán llevarse bien Tomillero y Nacho Urbano Polo? ¿Serán capaces de, como dice Campofrío que tenemos que hacer los españoles de bien, dejar a un lado nuestras diferencias y tener hijos del entendimiento? ¿Surgirá el amor entre ellos cuando se conozcan en alguna de las entregas de premios que organiza Tomillero? ¿Le regalará a Urbano Polo una chaqueta patrocinada?

¿Se mandarán mensajitos picantes por whatsapp y luego irán al Deluxe a hacerse un polígrafo?

Entiéndenos, si los heteros creen que sólo por ser gays ya nos vamos a enamorar de su otro amigo gay, ¿por qué no va a pasar lo mismo si presentamos a los dos únicos árbitros gays que conocemos? ¡Pueden hablar de fútbol! ¡De faltas! ¡De tarjetas! ¡DE PITOS!

En cualquier caso, hemos encargado un estudio de compatibilidad a la Universidad del Amor de Kansas y el resultado ha sido que…

NO

 

Terminamos 2016 añadiendo más leña al fuego del drama que es Tomillero (así todo él, es un drama con patas) y empezamos 2017 con la incertidumbre de no saber a qué referente arbitral homosexual dirigirnos cuando tengamos una duda sobre homosexualismo y fútbol.

Estaremos muy atentos al devenir de los hechos y a José Luis Urbano Polo, porque nos ha caído bien, porque me parece muy mono y porque todo lo que sean hombres con uniformes nos encanta.

Y darle cera a Tomilloro también, claro.

[divider]Fuente: IDEAL[/divider]

P.D.: Que no es que la fuente de este artículo sea ideal, es que te repito que el periódico se llama así de verdad.

 

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