La culpa de los insultos a Andrea Janeiro no la tiene su madre: la tienes tú

Tiempo de lectura: 6 minutos

En Contact, la película de Robert Zemeckis, hay un momento en el que la protagonista (Ellie) se encuentra con un personaje que le ha traicionado de una forma muy rastrera. “Ojalá el mundo fuera un lugar donde reinara la justicia, donde el idealismo que tú has demostrado se recompensara en vez de penalizarse. Desgraciadamente no vivimos en ese mundo.” le dice él, intentando justificar su traición. “Es curioso“, responde Ellie, “Siempre he pensado que el mundo es como nosotros lo hacemos.

Cada vez que alguien hace algo malo y hay gente que le sigue el juego (la traición de ese personaje no habría sido posible sin los cómplices que la aceptaron) siempre se usa la misma excusa: el mundo es injusto, la sociedad es cruel… Es lo que hay. Así que cuando la revista Lecturas publica una foto de Andrea Janeiro porque ahora que ha cumplido 18 años ya pueden publicarla, y cuando comienzan los chistes sobre el aspecto físico de la chica y a esos chistes les siguen los retweets, los insultos, las risas, los comentarios en Facebook… Era de esperar que todo el que ha participado en el linchamiento social a una niña de 18 años recién cumplidos haga como el de la peli y busque culpables fuera: el mundo es cruel, la gente es así, era de esperar y la culpa es de su madre que la ha expuesto durante toda su vida.

Esa forma de justificar lo injustificable es tremendamente peligrosa. Y resulta curioso, porque vosotros mismos os escandalizáis cuando alguien la utiliza para excusar ciertas actitudes. A esa chica la violaron, sí, y la culpa no es suya… pero ¿qué hacía vestida así a esas horas por esa calle? A esa pareja gay les han partido la cara, sí, y la culpa no es suya… pero ¿por qué tenían que ir de la mano si sabían que iban a pasar delante de unos neonazis? A ese adolescente le hacen bullying en el colegio, y eso está muy mal y la culpa no es suya pero… ¿qué necesidad tiene de soltar tanta pluma y ser tan extravagante?

La culpa de la violación es del violador. La culpa de la agresión a la pareja es del agresor. La culpa del bullying al adolescente es del bully. Y la culpa de los insultos a Andrea Janeiro por su físico es de los que insultan. No hay nada que justifique esas actitudes y, lo que es peor, no van a dejar de existir si seguimos buscando la forma de justificarlas mirando hacia otro lado y buscando otro factor al que responsabilizar.

Todos hemos crecido en la misma sociedad machista y clasista, la misma sociedad que premia al guapo por ser guapo y que humilla al diferente. Todos hemos hecho bromas y comentarios más o menos hirientes y con peor o PEOR intención sobre el físico, la orientación sexual, la identidad de género o cualquier característica intrínseca de otras personas. Y yo el primero. Antes de comenzar en Estoy Bailando recuerdo un artículo que escribí en otra página riéndome de Aless Gibaja cuando aún nadie conocía a Aless Gibaja, y aunque intenté justificarme diciendo que sólo era humor, que no era por su físico sino por su “apariencia” o por su “actitud”, lo cierto es que ese artículo era un caso de bullying de manual. Y puedo intentar darle mil vueltas diciendo que era la línea editorial de la página, que sólo era cachondeo, que bla, bla, bla. Una mierda para mí: hice lo que hice, y la responsabilidad es mía.

Con el tiempo y con su actitud Aless me acabó demostrando no sólo que lo que yo hubiera escrito le daba igual sino que el que tenía un problema era yo. Y con el tiempo, incluso en esta web, a fuerza de contaros cosas fui aprendiendo muchísimo sobre cosas que desconocía. Es lo que tenemos las personas, que (a veces) maduramos. Y así me di cuenta de algo importantísimo: hacer bromas sobre según qué cosas puede ser una fuente inagotable de visitas y de retweets, pero esa sociedad a la que tanta culpa le echamos de todo va a seguir siendo la culpable de todo si nosotros mismos no empezamos a cambiar. Llamar “gorda traicionera” a Carlota Corredera puede volverte viral, pero tu mensaje no deja de ser negativo y, por lo tanto, no estás ayudando a solucionar el problema sino que estás aprovechándote de él para ser popular. Exactamente lo que está ocurriendo con Andrea Janeiro.

Por mucha campaña contra el bullying que hagamos a la siguiente Andrea Janeiro se le va a seguir insultando por su físico si seguimos buscando la forma de justificar el insulto. Por mucho que escribamos sobre la presión social que imponen los cánones de belleza y sus consecuencias, vamos a seguir viendo a gente pasándolas putas si basamos el 90% de nuestro contenido(*) en el ejemplo a seguir que es el tío bueno desnudo random del momento. Por mucho que hablemos sobre serofobia o estigmas, las personas VIH+ van a seguir igual de jodidas si seguimos siendo unos ignorantes sobre el tema.

No hay que esperar a que llegue el momento en que la sociedad cambie: hay que cambiarla.

Podemos criticar a Belén Esteban por haberse pasado (y ganado) la vida hablando constantemente de su hija y de la relación de ésta con su padre (ausente, aunque a ése curiosamente no se le critica con tanta inquina -inciso: si Belén ha hablado tanto de Andrea es porque Jesús le ha dejado hacerlo, él también es culpable de la exposición de la niña-). Podríamos criticar a Andrea por haber vendido una exclusiva, si la hubiera vendido (no ha sido el caso). Podríamos criticarles a todos por ganarse la vida (gracias a nosotros, por cierto) vendiendo sus intimidades. Podemos criticar las palabras, las actitudes, los errores, las malas decisiones… Pero lo que no podemos hacer es insultar gratuitamente a alguien por su aspecto físico, discriminar a alguien por algo intrínseco a esa persona. Y como no podemos hacerlo no podemos justificarlo. No podemos rasgarnos las vestiduras insistiendo en que la LGTBfobia no es una opinión y a la vez justificar que media España se esté riendo de una chavala de esta manera por mucho que su madre sea quien es.

Y vete olvidando de que como llevamos tanto tiempo oyendo hablar de la niña era lógico que pasara esto. A la hija recién nacida de Soraya la llamaron “muy feíta” en Instagram y parece que nos hemos olvidado ya de esto:

 

Cuando os habéis reído con el “ya podéis volver a pixelarle la cara, gracias” que vuestro amigo o vosotros mismos habéis publicado en Facebook, que os quede claro que la culpa no ha sido de Belén, de Jesús, de Andrea, de la revista, de la sociedad, de Dios, de los Gremlins ni de nadie más que de vosotros mismos. Así que deja de decir que si no lleváramos 18 años oyendo hablar de ella no habría pasado esto. Deja de inventarte que la muchacha ha cobrado una pasta por esa publicación -sea verdad o no- para justificar tu bajeza. Deja de decir que estás en contra del bullying pero que “Andrea se tendría que haber protegido más” (¿de quién? ¿de ti?). Me niego a contribuir a que esta sociedad sea un sitio en el que tenemos que “protegernos” frente a la intolerancia, la falta de respeto, la agresión y el escarnio al que no encaja en lo que el resto cree “aceptable” y digno de no ser atacado.

Deja de decir que la culpa de los insultos a Andrea es de Belén Esteban, porque sabes perfectamente que la culpa es única y exclusivamente tuya.


(*): Soy plenamente consciente de que en esta web tenemos una sección de tíos buenos. Y también soy consciente de que durante mucho tiempo tuvimos una sección que buscaba visitas y reacciones en redes a base de publicar perfiles sociales de tíos buenos. Pero también es cierto que hace muchísimo tiempo que abandonamos los FollaOnFriday y que la sección de “chulos” está francamente abandonada. Una cosa es alegrarse la vista con alguien que nos resulta atractivo (que no tiene nada de malo) y otra es basar todo el contenido de la web en esos “tíos buenos” y acabar fomentando unos estereotipos físicos poco realistas que no hacen más que perpetuar ideas nocivas.

El dueño del cortijo. Hidroboy dirige HazteQueer.com, escribe sobre muchas cosas en otros sitios y pone música en fiestas cuando le dejan.

Si te gusta el contenido que generamos y quieres ayudarnos a poder dedicarnos a este proyecto a tiempo completo, hazte mecenas de la web. Desde 1€ al mes ayudarás a que la web siga viva y tendrás acceso prioritario a cierto contenido, además de recibir contenido exclusivo para mecenas.

A DESPELLEJARSE: