Miquel Iceta es propuesto como presidente del Senado

El político socialista, abiertamente gay y fan de Queen, es propuesto por Pedro Sánchez para ser presidente del Senado


Hoy es un día de alegría y celebración en el colectivo LGTB+ porque tenemos a un nuevo representante político abiertamente homosexual en una de las grandes instituciones del estado: el Senado. Eso que nadie sabe muy bien para qué sirve hasta que toca aplicar cierto código de la Constitución, que entonces es utilísimo.

Miquel Iceta es desde hoy el nuevo presidente de la Cámara Alta española y eso ha llenado de alegría a muchísima gente que ha decidido ignorar el hecho de que, hoy por hoy, no hay gobierno. Y no parece muy probable que lo haya.

Nosotros entendemos ese jolgorio y toda esa alegría porque como es un político abiertamente gay por fin nos vamos a sentir representados y por fin se va a hablar de las cosas que nos preocupan y nos afectan en la sociedad. Como colectivo y como individuos. Por eso todos descorchamos el champán cuando Marlaska, siendo ministro de Interior, prohibió las «Terapias de Conversión» que la Iglesia Católica (que pagamos entre todos y lo que no pagamos tranquilo que ya se lo cobran ellos) perpetra en Alcalá.

Ah, que no pasó. Entonces no sirvió de nada lo de tener un Ministro de Interior Gay condenado por no investigar torturas salvo para decir qué modernos somos y sacar una portada en la Shangay. Okay. Pues si Marlaska no sirvió de mucho (vete tú a saber por qué) poca esperanza deberíamos tener en un señor abiertamente homosexual que para defender la Unidad de España se manifestó junto al que ayer decía que quiere mandar el Orgullo a la Casa de Campo.

Esos con los que Pedro Sánchez dice ahora que no hay que ir «ni a la vuelta de la esquina«. Pues a la vuelta de la esquina de esa manifestación había grupos que iban de la Falange para arriba, Miquel. Y los otros dos partidos con los que te manifestabas son los que han permitido que la extrema derecha entre en el gobierno, Miquel. Menos mal que para la mani de Colón ya lo habíais entendido. Lástima que a algunos de los que os avisamos ya nos habíais llamado Nazis.

Y antes de que venga Carla Antonelli a intentar defender lo indefendible acusándome de radical de extrema whatever (ya no saben dónde meterme), diré que ojalá esta vez sí que sí lo de tener un político de alto nivel que es abiertamente homosexual sirva para que se escuchen un poquito algunas de las reclamaciones históricas del colectivo LGTB+.

Menos mal que estoy acostumbrado a que todo salga mal.

Hazte socio del Club Hazte Queer, llévate cosas exclusivas y colabora para que la web siga adelante.

A DESPELLEJARSE: