Por favor os lo pedimos: no lo llaméis #OrgulloFriki

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Hace mucho, mucho tiempo… En una galaxia muy lejana… escribí un post sobre este tema y reconozco que hasta para mí estaba bastante pasado de rosca. Entendedme, era joven. Mira si hace tiempo que aún hablaba yo de “orgullo gay” y llegaba a decir que en esta web no vamos enarbolando la bandera LGTB ni nos vamos a afiliar al COGAM. Lo segundo sigue siendo verdad.

Hoy es 25 de mayo y en España se celebra el día del Orgullo Friki. Se celebra hoy por dos motivos: es la fecha en que se estrenó Star Wars: Una nueva esperanza y es el Día Internacional de la Toalla (la de la Guía del Autoestopista Galáctico, no la de South Park). Y aunque han pasado varios años desde que escribí por primera vez sobre este tema he de reconocer que mi cabreo no ha ido a menos. De hecho, ha ido a más.

Ya dije en su momento, y sigo manteniéndolo, que a mí me parece maravilloso que los “frikis” de España, del mundo o del universo celebren su día. Pero sigue chirriándome lo más grande que se llame “Orgullo”. Porque al llamarlo “orgullo”, entre otras cosas, se está equiparando la ¿lucha? de los frikis con la lucha del colectivo LGTB por su liberación y su igualdad; un “friki” decide ser friki, se siente atraído hacia un tipo de cultura y la vive con pasión porque la disfruta. Una persona LGTBQWERTY no decide nada, va en su naturaleza y es esa naturaleza la que le lleva a ser discriminado por el heteropatriarcado.

Hay que recordar, por cierto, que el Orgullo Friki no se llama así porque de repente un grupo de chavales dijeran “jo, tío, estoy súper orgulloso de lo que me gusta Star Trek“, sino que se llama así porque (tal y como ponía en el manifiesto que se escribió hace unos años): “Porque hay Día del Padre, de la Madre, del Trabajo, de la Mujer Trabajadora, del Orgullo Gay… comenzaremos una campaña a nivel nacional para que a los frikis -que ya somos legión- se nos tome en serio y no nos definan como niños grandes“. Alguien, que evidentemente no tenía ni idea de qué es y qué se reclama en el Orgullo LGTB, decidió que “que se nos tome en serio y no nos definan como niños grandes” es una reivindicación al mismo nivel que las del Orgullo LGTB -que no gay- y por lo tanto no estaba mal apropiarse de ese icono. Evidentemente la palabra “Orgullo” no tiene dueño, no sufras. Pero no hay otro movimiento por los derechos de un colectivo que se defina con ella, así que es innegable que se utilizó (probablemente sin intención) como forma de apropiación.

No os voy a negar que hay ciertas similitudes entre ambos colectivo, pero son tan superficiales que comparar lo que sufre un “friki” con lo que sufre una persona LGTB durante toda su vida me resulta espectacularmente ofensivo. Puede que un “friki” sea humillado en el instituto por preferir jugar al WOW que por jugar al fútbol; puede que se reían de él por saberse los nombres de todos los Pokémon e incluso puede que un día al bully de turno se le giren los cables y decida pegarle una paliza por llevar una camiseta de Star Trek. Pero la discriminación que sufre (o no) el “friki” no es ni de lejos comparable a la que sufre una persona LGTB; y no estoy pensando en un hombre gay cisgénero sino en, por ejemplo, una persona trans que no puede acceder a un puesto de trabajo porque en su DNI tiene el nombre que le asignaron al nacer y no el de su verdadero género. Por ejemplo.

Un “friki” siempre ha podido casarse. Siempre ha podido formar una familia de forma sencilla. No cobra menos por ser “friki”. No va a la cárcel por ser “friki”. No hay campos de concentración en Chechenia ni el presidente de ese país ha dicho que quiere acabar con todos los “frikis” antes del Ramadán. A un “friki” no lo queman vivo en algunos países de África. Un “friki” no se encuentra con autobuses circulando con mensajes que niegan su propia existencia, sus propios derechos más fundamentales. Las personas LGTB sí sufren todo eso. Lo han sufrido en la inmensa mayoría de países del mundo y lo siguen sufriendo. Llamar “Orgullo friki” al día de hoy no deja de ser una forma de ignorancia sobre el verdadero significado del día del Orgullo LGTB, un orgullo que no nació porque un grupo de personas se juntaran para “celebrar” sus gustos particulares y hacer una fiesta; sino que surgió de una revuelta violenta en el Stonewall de Nueva York a manos de travestis, transexuales, homosexuales, bisexuales… que estaban hartos de ser perseguidos, detenidos, apaleados, encarcelados y asesinados por los abusones, la policía, los políticos y el resto de los ciudadanos.

El colectivo LGTB se ha partido la cara (literalmente), ha ido a la cárcel, ha sido torturado, ha sido asesinado, ha sufrido todo lo que se puede sufrir para conseguir lo que hemos conseguido justo bajo ese nombre, “Orgullo”. Por favor, no os apropiéis de eso.

No hay otro colectivo que celebre su día con la palabra “Orgullo” delante. Y el colectivo LGTB lo hace porque el “orgullo” es la fórmula para luchar contra una sociedad heteropatriarcal que ha oprimido y sigue oprimiendo a un grupo de personas única y exclusivamente por su orientación sexual o su identidad de género, no porque les guste más una película de anime que una de Truffaut. Porque mostrar nuestro “orgullo” de ser quienes somos (no de que nos guste lo que nos gusta) es la única forma de demostrar que no estamos dispuestos a ocultarnos para ser aceptados. La opresión que vive el colectivo LGTB se hace visible en todos y cada uno de los aspectos de la sociedad y la vivimos día a día (algunos muchísimo más que otros) y tenemos que luchar contra ella constantemente para conseguir la igualdad de derechos. Derechos humanos, por cierto. En cierta manera, el “Orgullo” friki no deja de ser otra forma de opresión hacia el colectivo LGTB que ve cómo un grupo de personas (instaladas mayormente en el privilegio) cogen el “Orgullo” y lo devalúan. Claro que dentro de nuestro colectivo también hay muchos que se han olvidado de qué significa el Orgullo y lo han vendido al mejor postor. Y probablemente los que decidieron llamar “Orgullo friki” a este día no eran conscientes de lo que estaban haciendo, pero eso es lo que tiene formar parte del privilegio: que muchas veces participas en la opresión sin darte cuenta de ello. De ahí viene, por ejemplo, el “no soy homófobo, tengo muchos amigos gais, pero si entro en esta discoteca mejor pego el culo a la pared“.

Del hecho de que el día del “Orgullo friki” no sea otra cosa que una oda al consumismo (cultural o no) mejor no hablo. No porque no me parezca mal (que me lo parece), y no porque en la web “oficial” del “orgullo” friki haya incluso una sección de Merchandising; sino porque tampoco estamos nosotros ahora mismo para darnos golpes de pecho con ese tema teniendo los Orgullos vendidos al mejor postor en casi todas las ciudades del mundo. Pero sirve para que recordéis todas las veces que hemos protestado cuando alguien se ha apropiado del lema, la imagen o la marca de un movimiento social y lo ha convertido en otra cosa, en una especie de caricatura que se ha envasado, etiquetado y vendido en masa.

Sé que esto va a caer en saco roto y el año que viene volveremos a tener Orgullo Friki, porque la idea ha hecho gracia y se ha colado en el imaginario colectivo. La sociedad heteropatriarcal (de nuevo) ha cogido un símbolo del colectivo LGTB y lo ha distorsionado para echarse unas risas. Hoy incluso partidos políticos muy cercanos (o eso dicen) al colectivo LGTB como Podemos están participando del día del “Orgullo” friki en redes sociales.

El “orgullo” friki no tiene una reivindicación fundamentada en los derechos humanos, no hay una “lucha” por lo friki porque su “discriminación” no se basa en el odio sino en la incultura y la falta de respeto hacia los diferentes gustos culturales personales de cada uno (algo muy propio, por cierto, de este país). ¿Es algo contra lo que hay que luchar? Sí. Pero no es algo que se pueda comparar a la lucha por la liberación del colectivo LGTB.

De ahí que vuelva a repetir lo que llevo años diciendo: celebrad lo que os dé la gana, uníos y reivindicar vuestras aficiones, montad todas las convenciones que querías… Pero no lo llaméis ORGULLO.

P.D.: Sé que muchos de vosotros, frikis heterosexuales, vais a sentir el impulso de intentar explicarme qué es y qué no es el Orgullo. El LGTB, no el “friki”. Vuelvo a repetiros, por si acaso, que a mí que se celebre el Día del Friki me parece maravilloso, pero no me gusta que uséis lo de “Orgullo”. Antes de lanzaros en masa a criticar al gay que se queja por todo y se hace el ofendidito, estaría bien que os ahorrarais el heterosplaining y apliquéis un poquito de empatía. (Os ayudo: imaginad que para celebrar vuestro día os da por llamarlo “Día de la Elfa Trabajadora” o “Friki Lives Matter”. A ver si así…)

El dueño del cortijo. Hidroboy dirige HazteQueer.com, escribe sobre muchas cosas en otros sitios y pone música en fiestas cuando le dejan.

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