RuPaul’s Drag Race Season 11 Recap – EP.4: «Trump: The Rusical»

RuPaul se pone política en un episodio en el que ya empieza a vislumbrarse el top (y el relleno)


Ser drag queen ya es, per se, una declaración política. Y más en los tiempos que corren, con ciertas corrientes políticas pasándose el día pataleando y los medios dándoles foro para hacerlo. Y esta semana Drag Race se moja bastante en ese aspecto.

Esta semana toca la Lip-sync Extravaganza de todas las temporadas y la obra es una especie de Grease adaptado a las mujeres en la vida de Trump.

RuPaul siempre ha sido un poco random con la controversia y la autocensura en su show, y más desde que está en VH1. Ha prohibido a Manila Luzon desfilar con un traje inspirado en la menstruación por considerarlo inapropiado, pero no tiene reparos en emitir chistes o mofas culturales como el personaje de Plastique hace dos semanas.
Sin embargo en este episodio carga con todo haciendo un número cómico alrededor de la figura del mequetrefe de Trump. Aunque es cierto que, a pesar de Ginger Minj robando otra vez la escena imitándole, Trump en si recibe poco.

REINA!

En el Mini Challenge tienen que hacer un broadcast en directo imitando a Rachel Madow. Un reto en el que tienen que dar noticias leyendo de un teleprompter. Palabras. En inglés. (Mercedes, you in danger, girl).
La inmensa mayoría demuestra que Mercedes no es la única con problemas para la lectura y enseguida aparecen las claras favoritas, ganando sin mucha sorpresa Scarlet, quien tiene que repartir los papeles del Maxi Challenge.

Y lo hace bastante bien, asigna los papeles con tino y todo el mundo parece tener un papel más o menos ajustado a su persona. Menos Silky, que como siempre, tiene algo que objetar y dice que se ve mucho más como amante rusa de Trump que como Oprah. Aham.

Cuando RuPaul entra al WerkRoom habla con Mercedes, para interrogarle sobre su conocimiento de Ivanka Trump el cual, obviamente, es cero. (Mercedes, you in danger, girl II). Pero empaticemos con ella: Un maricón Kenyata, musulmán, inmerso en un reto que bebe al 100% de política y cultura popular estadounidense ¿qué puede salir mal?

III

Mama Ru no da puntada sin hilo y la pátina política del episodio no sólo queda en el Maxi Challenge; mientras las reinas trabajan en el Werkroom asistimos a el drama del acoso sufrido por Nina y lo duro que es para Mercedes ser musulmana en los Estados Unidos de hoy en día. Yvie la caga bastante diciéndole a Mercedes que estaba robando a muchos chavales poder ver que hay drag queens musulmanas. Como si estuviera obligada a exponerse. Mucho más acertada estuvo Scarlet, diciéndole que son tiempos terribles para ser «cualquier cosa diferente» en Estados Unidos y que quizá ellas no habían hecho bien las cosas para hacer a Mercedes sentirse cómoda y segura para poder mostrarse tal y como es. BRAVO SCARLET.

Durante los ensayos de la coreografía con Yanis Marshall (Todrick Hall debería estar en la peluquería) asistimos a un bloque dedicado casi exclusivamente a ver a Ra’jah humillada después de decir que tiene mucha experiencia en baile y no ser capaz de encadenar 3 pasos y a Ariel totalmente bloqueada, incapaz de bailar. Ariel, de verdad, aburres, eres plana y haces el mismo drag over and over and over, sólo cambia el color.

Durante el Maxi Challenge, Yvie se come el escenario. Su Kellyanne Conway es descacharrante y el parecido con el personaje es de 10. La aparición de Ginger Minj como Trump es MAGIA. Qué maravilla es Ginger, de verdad. Se le hace poco caso. Vanjie como Rosie O’Donnell, bastante olvidable, aunque es cierto que el timing y rol del personaje eran bastante absurdos y no hacía nada a su favor. Mercedes, como era de esperar, perdida. Mucho. Más que Cristina Cifuentes en… cualquier sitio. Brooke Lynn también lo peta como Ivanka Trump. Silky lo hace genial como Oprah, lo cual tampoco era difícil, PORQUE LE VENÍA COMO UN GUANTE.

Y de repente éste se convierte en EL EPISODIO: ése las de relleno y las top empiezan a quedar claramente diferenciadas.

Por cierto, mi musa en materia de GIFs, Tiffany «New York» Pollard es Guest judge, y para mí es como si fuera navidad cada vez que aparece en escena o abre la boca.

TE AMO

Durante la pasarela, cuya categoría es «Orange Alert», en general se nota una mejora en los looks de casi todas. Aunque Yvie lleva (de lejos) la mejor apuesta, la más original y la mejor ejecutada. Ella merecía haber ganado esta semana. Brooke Lynn también lo peta de nuevo. Está siendo mi favorita de esta temporada hasta el momento (con el permiso de Vanjie). El Boy-drag de Shuga como una especie de mezcla entre Trump y Carson Kerssley también muy guay. Y Silky, a pesar de ser odiosa, le reconozco que también iba muy muy muy bien. De hecho, acaba siendo ganadora.

Ganadora moral de la semana.

El bottom two es totalmente previsible: Mercedes y Ra’jah. Y en el momento en que Ra’jah da la primera zancada durante el lip-sync, queda claro cómo va a acabar esto: Sorry Mercedes, pero tu hora ha llegado.

La semana pasada, en un challenge con Mariah como elemento central, tras un lip-sync de J.Lo, se marcha un reina que se llama Honey. Esta semana, en un reto centrado en Trump, tras un lip-sync de «Living in America», se marcha una reina musulmana. Cómo eres Mama Ru, cómo eres…

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