1.- TERTULIANO DE ANA ROSA

Ahora que la carrera política de Javier Maroto está más acabada que su carrera como activista LGTBI+ (que, en realidad, jamás comenzó) es un buen momento para que muestre a España entera sus maravillosas dotes de comunicación. Como prueba de ello, este momento de un debate de la última campaña electoral. Si no entiendes sus argumentos no sufras, es que eres tonta son muy densos y concienzudos:

El señor al que insulta, por cierto, es quien le ha quitado el escaño en el senado.

Pero no sufras, Javier, porque en cualquier tertulia matinal de Atresmedia o Mediaset seguro que te tienen reservado un taburete y un vaso de agua, que ya es más de lo que te mereces pueden ofrecer en la tele pública que os habéis cargao.

Susana Griso puede parecerte la opción obvia por facha la falta de homosexuales en su programa. Y por las Pastas Gallo, que no veas lo que ahorras en comidas. Pero tu uso del lenguaje y tu capacidad para tragar con todo (no pun intended, lo juro señor Fiscal) encaja mejor en Ana Rosa. Que no tiene pinta de invitarte a ensaladas pero tiene detrás a Mediaset (y ahí están los tuyos, Javi), serías como Máxim Huerta pero al revés (y probablemente durarías lo mismo de tertuliano que él de ministro).

P.D.: De 13TV y la COPE y esas mierdas olvídate. Una cosa es la política, que ahí todo vale. Pero en la casa del Señor no entran Señores que se van a la cama con otros Señores.


2.- CONCURSANTE DE TELEVISIÓN

Si finalmente Javier Maroto decide ser la nueva cara de las tertulias televisivas, es de esperar que se transforme en una estrella mediática como Pollo al Curri Valenzuela o el del parche de Intereconomía. No te vengas arriba, Maroto, que ésa es tu horquilla de fama ¿eh? Que te veías como Conchita Wurst inspirando a todo el planeta y la única melena que vas a ver es la de Sandro Rey cuando le des paso.

Si trabaja para Atresmedia olvídate de Tu Cara Me Suena, todos ardemos en deseos de verte imitando a Marta Sánchez o a Malú pero ya sabes cómo son en Gestmusic con lo de darle cabida a la xenofobia y al racismo. Y tampoco le vemos en cosas como El Jefe Infiltrado (para descubrir la mierda que hay en su partido solo tiene que abrir un periódico), ni en un Pesadilla en la cocina… salvo que sea una versión en la que un famoso prueba los platos antes de que llegue Chicote. A ver si con suerte le inflan a cosas en mal estado y explota el famoso cocinero puede ayudar a reflotar el negocio.

Maroto encajaría perfectamente, eso sí, en programas especiales de La Ruleta de la Suerte o Ahora Caigo. Yo me lo imagino:
-Colectivo al que perteneces y cuyos derechos te importan un pimiento
-Mmm… ¡Políticos de derechas! ¡Gente con gafas! ¡Víctimas de los linchamientos en Twitter! ¡Políticos que han bloqueado a HazteQueer en Twitter!
-¡Noooo! ¡Los homosexuales!

La opción inteligente, eso sí, es que vaya a Mediaset. Un GH VIP. Un GH Dúo. Y, por supuesto, dadas sus más que demostrada capacidad para medrar en entornos hostiles, está claro que Javier Maroto tiene que ser EL PRÓXIMO CONCURSANTE DE SUPERVIVIENTES.

Javier Maroto la noche del 28A
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