Un señoro holandés va a juicio para quitarse 20 años y lo compara con “cambiar de género”

Tiempo de lectura: 3 minutos
  • Emile Ratelband, un famosillo holandés que debe estar muy necesitado de dinero atención, va a juicio para exigir quitarse 20 años de edad.

  • Según Ratelband es injusto que una persona pueda cambiar su nombre y género pero no su edad.

  • Sí, Emile es imbécil.


Vivir en Holanda tiene muchas cosas buenas. Por ejemplo, los molinos. O los tulipanes. Por desgracia vivir en Holanda no te asegura tener un cerebro cuyas conexiones neuronales funcionen correctamente y puede pasar que llegues a los 69 años siendo un poco gilipollas.

“¡Soy especial!”

Es lo que la ha pasado a Emile Ratelband, una “media personality” holandesa (para que lo entendamos todo, una “media personality” española podría ser Mario Vaquerizo) que ha ido a juicio para exigir que le permitan cambiar su fecha de nacimiento de marzo de 1949 a marzo de 1969, quitándose así 20 años de encima. ¿El motivo? Que quiere dejar de estar jubilado y quiere ligar más en Tinder.

Con 69 años estoy limitado“, explicó Ratelband ante el juez, “Si tengo 49, puedo comprar una nueva casa, conducir un coche diferente. Puedo trabajar más. Cuando estoy en Tinder y dice que tengo 69 años, no me responden. Si pongo 49, con esta cara que tengo, estaré en una posición privilegiada“.

Hay tantas cosas mal en el planteamiento (y la cabecica) de Emile que no sé ni por dónde empezar. Emile, según tu web estás casado felizmente con la mujer de tus sueños. ¿Para qué quieres Tinder? ¿Por qué no puedes comprarte una casa nueva con 69 años, Emile? ¿O un coche? ¿Te duele ser tan imbécil, Emile? Porque lo de querer cambiarse la fecha de nacimiento para ligar más en Tinder (cuando puedes perfectamente mentir sobre tu edad) es una gilipollez. Pero montar todo este circo por pura transfobia, es de ser profundamente imbécil.

Y es que Emile comparó su “necesidad” de cambiar su edad con ser una persona transgénero: “Vivimos en un tiempo en el que puedes cambiar tu nombre y cambiar tu género. ¿Por qué no puedo decidir mi propia edad?“.

Para empezar, Emile, una persona trans no DECIDE ser trans. Una persona trans nace siéndolo, y si en algún momento quiere puede decidir someterse a una cirugía de reafirmación de género o no. Lo tuyo, Emile, además de ser una batalla contra tu propia estupidez es una batalla contra el tiempo; y que yo sepa aún no tenemos la capacidad de controlarlo.

Ratelband justificó la petición de cambio de edad asegurando que su médico de cabecera le ha dicho que tiene el cuerpo de un hombre de 45 años (ya, claro) y él mismo se describió en el juzgado como un “Dios joven”. Además prometió que, si le dejan quitarse 20 años, renunciará a su pensión porque le hace sentir que se la acaba el tiempo. No caerá esa breva…

Uno de los jueces que atendió la petición de Emile le preguntó qué iba a pasar entonces con los 20 años que pretendía borrar de su existencia y ante una foto de los padres de Emile abrazándole cuando era un bebé se planteó quién era entonces ese recién nacido. La respuesta de Emile: como sus padres están muertos, no les ofenderá que se quite años. Aunque el juzgado que estuvo 45 minutos escuchando la sarta de memeces de Emile ha dicho que dictará sentencia dentro de un mes; los expertos legales ya han avisado de que el caso de Emile tiene menos futuro que la carrera discográfica de La Pelopony porque no hay ninguna herramienta legal que permita cambiar la edad de nadie.

“¡Un juzgado no me va a impedir ser un puto tránsfobo de mierda!”

Si fuera por nosotros lo mandaríamos directo a casa con el mazo del juzgado incrustado en el cráneo y una recomendación para que su familia (si es que alguno lo soporta) se encargue de educar a Emile en la diversidad y el respeto a los demás. O eso o en vez de quitarle 20 años quitarle 60, porque su nivel de raciocinio está ahí ahí con el de tu sobrino el que aún se come los mocos.

Y si se siente solo porque ningún niño quiere jugar con él, que no se preocupe. Tenemos una larga ristra de gilipollas que intentan socavar los derechos LGTB+ a base de peticiones legales de lo más absurdas. Por ejemplo esta señora, que se casó con una estación de tren porque si dos hombres pueden casarse ¿por qué ella no?. Y por supuesto no olvidemos al pedazo de mameluco que exigió poder casarse con su Macbook, porque es la relación más duradera y feliz que ha tenido jamás.

No nos extraña.

Fuente | BBC

El dueño del cortijo. Hidroboy dirige HazteQueer.com, escribe sobre muchas cosas en otros sitios y pone música en fiestas cuando le dejan.

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