Una línea telefónica de ayuda psicológica en Rusia insulta a un usuario gay y le hace outing

  • El empleado del centro psicológico terminó la llamada de un joven homosexual con un abrupto «No atendemos casos de mariconismo»
  • En días posteriores el director del centro justificó la actitud homófoba de su empleado y difundió la identidad del chico

El centro psicológico FROG, de San Petersburgo, opera una línea de ayuda telefónica para personas con problemas que anuncia en internet de esta forma: «Llámanos si estás triste, si crees que estás solo o si te sientes mal, ¡ayudamos a todo el mundo!«. El problema es que en ese «todo el mundo» parece que se les ha olvidado decir que no no quieren saber nada de  los mariconesUn usuario de este teléfono de ayuda denunció en las redes sociales rusas que llamó porque es homosexual y necesitaba hablar de ello de alguien. Cuando empezó a contar su historia, el operador le colgó abruptamente y le dijo de malos modos que en FROG no atienden casos de «mariconismo«.

Después de ser tratado de malos modos, el chico debió pensar que era un problema de un operador concreto del centro que no tenía la menor idea de cómo hacer su trabajo, y quiso contactar con FROG por internet. Les dejó un mensaje en su página de VK, el equivalente ruso del Facebook, quejándose por los malos modos con que le respondieron y entonces le contestó Alexander Bronshtein, el director del centro, que en lugar de pedir disculpas justificó el comportamiento homófobo de su empleado respondiendo «Te hemos dicho que no tratamos casos de mariconismo y te hemos deseado mucha suerte, ¿dónde ves la mala educación?« ¡Qué simpáticos los señores homófobos, que después de insultarte y dejarte más hecho polvo de lo que estabas te desean un feliz día!

Alexander Brohnstein se presenta con esta pinta de doctor chungo de película cutre en su perfil de VK. Bueno, es que es un doctor chunguísimo.

El chico contactó entonces con Lena Klimova, una activista que es muy conocida en Rusia porque fue la fundora del movimiento de los «Niños 404», dedicado a dar visibilidad y ayuda a los jóvenes LGBT. Klimova colgó un post en su página de Facebook en el que cuenta toda la historia y recomienda que nadie utilice los servicios de FROG, una línea de «ayuda» psicológica que puede hacer mucho daño teniendo a estas personas atendiendo los teléfonos.

Cuando la historia empezó a hacerse viral en Rusia, Brohnstein empezó a usar la red VK para colgar posts en la página de FROG dejando mucho más claro aun su homofobia sin complejos. En uno decía que estaba recibiendo muchos insultos de homosexuales,¡pobrecita ella, la incomprendida! para luego seguir con que «la homosexualidad  (sodomía, pederastia, da igual cómo quieras llamarlo, la esencia es la misma) es una enfermedad. Tratatamos este fenómeno como lo que es y llamamos a las cosas por su nombre. Somos honestos con las personas enfermas«. Para intentar justificar todas estas tonterías citó también viejos manuales «médicos» de la época soviética que fueron editados en la época en la que la homosexualidad era ilegal en el país.

Ahora mismo FROG ha borrado estos posts de su página de VK, ha restringido los comentarios y  sólo permite mensajes privados, pero los usuarios colgaron capturas de todo ello y Klimova también colgó capturas de la conversación entre el director del centro y el usuario que se había quejado del maltrato, aunque difuminando su nombre de usuario. Lo más grave es que Brohnstein contestó volviendo a subir las capturas pero de forma que todos pudieran ver la identidad del chico, y lo acompañó de un texto que decía «Si quieres poner capturas, ponlas bien. Si se ve  mi nombre, que se vea el  de tu amigo también« Ya os podéis imaginar cómo pudo sentirse este chaval, que buscaba poder hablar de cómo se sentía con alguien de confianza y de repente vio como este loco exponía su orientación sexual a todo el mundo.

Hay bastante debate en las páginas rusas sobre este tema y el centro FROG está recibiendo mensajes negativos de gente sensata que se queja de la nula profesionalidad de su personal y de las teorías completamente anticientíficas que manejan, aunque también hay muchos diciendo las tonterías de siempre sobre la libertad de expresión y de elegir a los pacientes a los que quieran atender. La única consecuencia buena de esta historia, si es que podemos encontrar alguna, es que podrían (no tenemos muchas esperanzas) ser investigados por un posible delito de odio, no por su homofobia, pero sí por incitar al odio o enemistad y a la humillación pública, según las leyes rusas, o al menos por haber difundido públicamente datos privados.

Fuentes| Global Voices, Medialeaks.ru

¿Te ha gustado?

Si podemos escribir lo que escribimos es porque no le debemos favores a nadie. Haztequeer.com se financia únicamente con las aportaciones de nuestros socios y colaboradores afines. Suscríbete y, cuantos más seamos, más tiempo podremos dedicarle a la página 😉

La loca que lo ha escrito

COMPÁRTELO (o te raja)

X