Una revista de bodas echa el cierre por negarse a sacar parejas homosexuales

Tiempo de lectura: 4 minutos
  • La revista australiana White Magazine pierde a sus anunciantes al descubrirse que los editores se negaban a sacar a parejas homosexuales en sus páginas.
  • Fotógrafos y empresas del sector denunciaron públicamente la homofobia de la revista hace meses.

Hay muchos motivos por los que un medio puede echar el cierre. Porque internet se ha cargado la prensa escrita, porque el dueño roba el dinero, porque la línea editorial es muy crítica y eso hace que sea difícil encontrar anunciantes (y entonces hay que buscar otro trabajo para pagar facturas y tienes que abrir un Patreon para que tus lectores se impliquen y te ayuden a seguir adelante, que es justo lo que hemos hecho nosotros, por cierto).

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Pero lo que nunca habíamos visto el caso de un medio que cierra porque es homófobo y se niega a dejar de serlo.

Es lo que ha pasado con la revista White Magazine, una publicación australiana sobre bodas que ha dejado de existir después de 12 años después de que un montón de empresas se negaran a anunciarse en sus páginas.

Como ya sabrás el matrimonio igualitario es legal en Australia desde el año pasado. Es obvio que no hace falta que en tu país los matrimonios entre homosexuales sean legales para poder sacarlos en tu revista; pero los de White debieron entenderlo así porque jamás habían publicado nada sobre bodas gais. Pero es que cuando finalmente se consiguió que fuera legal (porque se consiguió, no olvides que nadie nos ha regalado nada) en la revista White decidieron seguir así porque… son homófobos.

Literalmente, además.

Al ver que pasaban los meses y en la White seguían sin salir homosexuales ni se hacía mención siquiera a que el matrimonio igualitario ya era legal en el país, varios colaboradores habituales de la revista empezaron a preguntarse qué pasaba. Lara Hotz, una fotógrafa que ha visto varias de sus imágenes en la portada de White, preguntó al editor por el tema y la respuesta fue un escueto: “En este momento no compartimos bodas homosexuales“. Lara, por cierto, es lesbiana. Y está casada con una mujer.

Otro fotógrafo colaborador habitual de la revista, Alex Vaughan, publicó un texto en su Facebook explicando que lo de que no aparecieran bodas gais en la revista empezaba a resultar extraño a muchísimos de los trabajadores del sector de las bodas y se habían organizado para hablar con la revista. Alex exigía a la publicación que o bien comenzara a representar a parejas homosexuales o bien hiciera pública su negativa, para que al menos los lectores y consumidores supieran a quién le estaban dando el dinero.

¿Y qué ha pasado? Pues que las protestas y las cejas levantadas empezaban a ser cada vez más… Y los que se estaban cabreando eran precisamente los que ponen publicidad en la revista. Fotógrafos y fotógrafas, empresas de catering, tiendas de vestidos y trajes… Como explica Ona Janzen, una de las fotógrafas que se ha anunciado habitualmente en White: “Por principios, si llego a saber que no apoyaban el matrimonio entre personas del mismo sexo no habría invertido una gran parte de mi presupuesto de marketing en la revista.

La polémica ha sido tal, que la única forma que ha tenido la revista de responder ha sido dejar de existir. En un comunicado publicado en la web de White, los editores se lamentan de la “ola de juicios” que se han hecho sobre ellos y anuncian el cierre de la revista. “Hemos tenido que reconocer que White Magazine ya no es viable económicamente“, explican. “El año pasado la ley australiana se cambió para permitir que las parejas homosexuales puedan casarse. Desde entonces se nos ha preguntado repetidamente por qué nuestra revista no ha sacado aún a esas parejas. Como mucha gente, hemos tenido que enfocarnos en nuestras creencias, sin juzgarnos a nosotros mismos ni a otras personas, con la intención de crear espacio para nuevas conversaciones“.

Todo eso es muy bonito, pero que no te engañen: la revista se ha marcado un “no soy homófobo pero…” de manual. Y, cómo no, le echan la culpa a la malévola agenda de vete tú a saber quién. “Éste es un viaje largo y continuo, no todo es blanco o negro, hay muchas zonas grises que necesitan ser exploradas“, dice el comunicado. Y yo le digo que no, que no hay zonas grises. O eres homófobo o no lo eres. O respetas los derechos humanos o no los respetas. 

En el comunicado, los editores tienen la jeta de decir que “White Magazine es una revista secular, pero como editores, somos cristianos. No tenemos otra agenda que la de amar. No tenemos el deseo de crear una guerra social, política o legal; que solo divide a las personas y hace más mal que bien. Para nosotros nuestra fe se ancla en el amor sin juicios“. Que para ser una revista centrada en el amor y en no prejuzgar a las personas, poco amor y mucho prejuicio mostraron al negarse a enseñar parejas homosexuales. Eso sin contar lo perverso que es acusar a los derechos LGTB+ de “dividir a las personas, que por cierto es la excusa que suelen poner los que no quieren que nada cambie (porque se están forrando con el chiringuito que tienen montado).

Para terminar el comunicado en el que anuncian que se van (¡Buen viaje!), los editores no pierden la oportunidad de victimizarse y culpar a una “campaña” que les ha “señalado” para acabar con ellos. Incluso aseguran que algunas de las parejas que han aparecido en la revista han sufrido acoso.

Por desgracia para White Magazine, por aquí algunos estamos un poco saturados de ver cómo los homófobos, los machistas, los racistas y los hijos de puta así en general se victimizan siempre que pueden para acusar a aquellos a los que oprimen de ser malas personas. Sorry, no cuela.

Fuente | Pink News

El dueño del cortijo. Hidroboy dirige HazteQueer.com, escribe sobre muchas cosas en otros sitios y pone música en fiestas cuando le dejan.

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