VOLVER (o no)

Pues ya está. Se han acabado las vacaciones. Aunque para mí parece que no haya pasado el tiempo porque acabo de abrir el mail y lo primero que me he tragado son notas de prensa sobre lo bien que fue el Orgullo de no sé dónde y lo guay que será el Orgullo de más allá. Pero aquí estamos: casi tres meses después de cogerme vacaciones vuelvo a sentarme a escribir en la web.

En estos tres meses en los que no he querido ver el WordPress ni en pintura he hecho muchas cosas y he dejado de hacer otras muchas cosas; y básicamente me he pasado el último mes pensando cómo volver a la web y y si publicar o no este texto; y me conozco lo suficiente para saber que si no lo publico luego me arrepentiré. Así que de perdidos al río. Allá voy.

Estoybailando.com me tiene frita. Hala, ya lo he dicho.

Por si no lo sabes, Estoybailando.com ha cumplido ya sus seis añitos y pico. Cuando empecé este proyecto no era más que un deseo de convertir mi blog personal en una página web que no diera vergüencica ver y leer (y aún así en sus primeros meses la daba -inserta aquí a un palmero de Atzur diciendo que aún la da-). Con el tiempo lo que empezó siendo una web de cachondeo y despelleje acabó convirtiéndose en una web reivindicativa y de información del colectivo LGTB+. Eso pasó por dos motivos: el primero fue que nos aburrimos de tanto petardeo y el segundo fue que nos dimos cuenta de que había muchísima información importante que no se estaba publicando en las webs LGTB+ que existían en ese momento.

Durante estos seis años hemos aprendido muchísimo y hemos crecido bastante; con cifras de visitantes que aunque no nos convierten en el New York Times (como bien nos dijo aquel jefe de prensa de cierto festival del Orgullo madrileño al que no debíamos caerle demasiado bien) nos han hecho sentir muy orgullosos. También nos sentimos muy orgullosos de todo el trabajo que hemos ido haciendo, de la difusión que hemos hecho de noticias que pasaban desapercibidas, de nuestro compromiso con la salud sexual, de nuestra lucha contra la LGTBfobia y la serofobia, de Indetectables, de nuestra pequeña cuota de feminismo, de nuestro compromiso y de todo lo que hemos conseguido. Que ha sido mucho (aunque no siempre esos logros se hayan hecho públicos).

Y por eso agradecemos profundamente todas y cada una de las muestras de apoyo y agradecimiento que nos hacéis llegar por Facebook, Twitter o a las 4 de la mañana cuando vas borracho y me ves pinchar y subes a la cabina porque crees que es el mejor momento para explicarme lo mucho que te gustaron los Orgulloleaks y a preguntarme si estamos enfadados con La Pelopony.

Pero hay algo que probablemente muchos no sabéis (porque tampoco os importa, realmente) y que explica una de las cositas por las que mucha gente nos conoce: nuestra poca paciencia. Tú de repente entras en nuestro Facebook, dejas un comentario menospreciando nuestro trabajo y cuando te contestamos mandándote a paseo te indignas y nos pones una estrellita quejándote porque en la Shangay no te tratan así.

Te cuento, querida amiga, que nuestra reacción al leerte suele ser ésta:

Que no es un “madre mía, cómo está la vida” si no más bien un:

“Y tener que aguantar estas mierdas sin cobrar”

Sí. Ésa es una de las cosas que durante muchos años LaGente© me ha dicho que no contara. Que no cobramos. Que no ganamos dinero con la web. Que las veces que hemos tenido publicidad ha servido para cubrir cuatro gastos y poco más y que en el último año, que tuvimos más publicidad que nunca, los resultados tampoco eran para tirar cohetes porque esta web es la pesadilla de cualquier *inserta aquí la nomenclatura inglesa del trabajo del señor que se encarga de monetizar páginas web*. Que parece fácil, pero dile tú a Google que te monetice esta web (spoiler: no vas a poder, no les gusta nuestro contenido ni la forma en que lo publicamos y nos tienen vetados).

Cuando te hablo de LaGente© no me refiero a los que nos leéis o nos dejáis comentarios, ni siquiera a los haters. No me refiero a los iluminados que tienen la audacia de dudar de nuestro compromiso y activismo dentro del colectivo (algo que hacen mucho los mariC’s cuando criticamos a naranjito) porque se piensan que esto lo hacemos solo para ganar dinero, cuando muchos están en organizaciones LGTB+ solo para hacer méritos políticos y acabar colocados en algún partido. QUE NOS CONOCEMOS, CHATAS.

Ni siquiera me refiero a este chico, que dejó esta valoración hace tiempo en nuestro Facebook y yo lo vi este verano y estuve dos días llorando de la risa. No digas nada, solo disfruta:

LaGente© es, básicamente, toda esa gente (valga la redundancia) que se ha pasado años diciéndome qué debía y qué no debía hacer con la web. Qué publicar y qué no, cómo publicarlo y cómo no; y que aprovechaban que el Pisuerga pasa por Valladolid para meterse en mi vida personal. Si publicas mucho estás perdiendo el tiempo porque no ganas dinero y si publicas poco eres un vago. Si este mes no puedes irte de viaje con tus amigos porque no tienes pasta es porque eres un vago que prefiere perder el tiempo en el ordenador que buscarse un trabajo de verdad; pero si vienen las drags de RuPaul te piden que les acredites porque son súper fans y te pueden escribir algo después (y no lo escriben). Si estás de acuerdo en lo que digo y haces lo que te digo que hagas eres un tío con mucho talento, pero cuando te cansas de mis mierdas me voy al directo de Instagram a insinuar que tienes problemas con las drogas*.

Y entre las muchas opiniones de LaGente© (pocas de ellas pedidas, la verdad) se repetía constantemente la idea de que era mejor no hablar de dinero y publicidad en la página, que no era profesional, que lo arreglemos en privado. Y te digo “arreglemos” porque ha habido muchos que lo decían desde dentro… pero luego no movían un dedo ni para conseguir esa financiación ni para echarme una mano y compartir la carga de trabajo de la web para poder dedicarme yo a buscar dinerito. Eso sí, sus fotos diarias en la playa para fardar en Instagram que no falten, que así es como salen adelante los proyectos. Que nosotros también nos hemos comido nuestros propios fantasmas del postureo.

RECREACIÓN: Yo, ahora mismo, bebiéndome mi resentimiento

Sí, estoy un poco resentido. Créeme que si llevaras los años que llevo yo aguantando mierdas de gente a la que aprecias (o apreciabas) sobre un proyecto en el que te dejas la piel sacrificando lo que otros no están dispuestos a sacrificar, estarías igual. O peor.  Y a estas alturas de la película tal vez sea el momento de quitarse de encima toda esa mierda y probar otra cosa, a ver si el resultado es distinto esta vez.

Te decía antes que no cobramos. Que esto lo hacemos porque nos gusta y porque creemos en el proyecto. Que no nos llegan sobres en B del PrideBCN para hablar mejor de ellos que del MADO. Que la FELGTB no nos manda billetes de 50 para criticar al COGAM. Que la Generalitat no nos subvenciona ni el ADSL. Que si la web fuera ahora mismo un negocio, sería Lehman Brothers:

Evidentemente gracias a la web yo, por ejemplo, pude empezar a pinchar y me he hartado de poner música en fiestas (y lo que me queda); y también han salido otras oportunidades de trabajo que es con lo que he ido pagando las facturas y algún capricho. Pero fíjate si soy mala persona y si estoy poco comprometido que aquí estoy: emperrado en no mandar la página a tomar por culo y joderme bastante la existencia así en general, en lugar de buscarme un trabajo de esos que tuve durante muchos años para dedicarme a vivir la vida.

La buena noticia es que hemos (bueno, he; que lo de la primera persona del plural tiene gracia pero no es realista) tomado una decisión: eso va a cambiar y, si quieres, me vas a ayudar a cambiarlo. Y si no me ayudáis o no lo conseguimos, EstoyBailando.com se irá a morir plácidamente al lugar en el que mueren las webs: el Valle Encantado.

Una cosa que nos gusta mucho de lo que tenemos entre manos (la web, me refiero) es que tenemos absoluta libertad para publicar lo que queramos. En muy contadas ocasiones hemos recibido presión por parte de alguien para que no publicáramos algo o para que cambiáramos una noticia porque a alguien no le gustaba lo que decía el texto. Y, salvo error o matización, nunca hemos movido ni una coma (sí hemos eliminado artículos, pero no porque no le gustara a un tercero sino porque no nos gustaba ni a nosotros). Y eso lo podemos hacer, precisamente, porque no hay nadie detrás que nos esté inyectando dinero. Sé que eso a más de uno le costará creerlo, pero es así. Y por eso cada una de las palabras que publicamos en esta web, cada uno de los minutos que dedicamos a la página, cada uno de los errores que cometemos es única y exclusivamente nuestro.

Y un poquito vuestro también.

Por eso durante este verano le he dado muchas vueltas a la situación, a la vida y a la piscina en la que me colé y me he puesto a escribir esto para, básicamente, pediros ayuda. ¿Que tu primo tiene un máster -de verdad, no como el de los políticos españoles- y está en paro y puede ayudarnos a buscar anunciantes y patrocinadores? Pues que nos mande un mail. ¿Que tienes una tienda y quieres un banner en el lateral? Pues nos mandas un mail. ¿Montas una fiesta y necesitas publi? Pues no nos mandes una nota de prensa como el que no quiere la cosa y contrata un post patrocinado; que a veces no invitáis ni a las copas. Ratas. ¿Que eres un as del marketing y no tienes nada mejor que hacer que ayudarnos? Pues dímelo. ¿Que estás forrada y no sabes qué hacer con los millones y te gusta leer la web y a los que escribimos en ella? Pues cásate conmigo (sin acuerdo prematrimonial).

Creo que ya me entendéis.

Es verdad que casi a diario aguantamos muchos comentarios tremendamente negativos que, con el tiempo, hemos ido aprendiendo a ignorar. Pero también es verdad que, también casi a diario, recibimos comentarios muy positivos; y no solo por parte de lectores sino de otros medios, organizaciones, activistas, artistas, políticos… Gente que valora la labor que hacemos y que cada día se meten en la web a ver sobre qué estamos informando. En los últimos meses he estado en el País Vasco, en Valencia, en Asturias… y en cada sitio he conocido a seguidores de la web que no solo valoran este trabajo sino que estoy convencido de que harían lo posible por ayudarnos a seguir adelante.

Supongo que algo habremos hecho bien si para algunos publicar este texto resulta “poco profesional”; pero al final los que importan realmente somos los que escribimos y los que leemos la página. Los que creemos que EstoyBailando.com aún puede dar mucho más de si y los que sabemos que con un empujón podemos crecer mucho más.

En los próximos días iremos recuperando el ritmo de publicación habitual y también os iremos presentando algunas ideas que hemos tenido para poder seguir dando la lata. Mientras tanto, gracias por habernos esperado.

El dueño del cortijo. Hidroboy dirige HazteQueer.com, escribe sobre muchas cosas en otros sitios y pone música en fiestas cuando le dejan.

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