YA ERA HORA: La OMS ya no considera la transexualidad como una enfermedad mental

Tiempo de lectura: 3 minutos
  • La OMS actualiza por primera vez en 28 años la Clasificación Internacional de Enfermedades y, por fin, deja de considerar la transexualidad como una enfermedad y pasa a considerarla un comportamiento sexual.

  • Los países tienen hasta el 1 de enero de 2022 para adoptar esta nueva Clasificación y aplicarla a sus sistemas sanitarios.


Parecía que este día no iba a llegar nunca pero míralo, ya está aquí: la Organización Mundial de la Salud acaba actualizar su Clasificación Internacional de Enfermedades y ha excluido a la transexualidad de la lista de enfermedades mentales.

En febrero del año pasado la propia OMS ya dio un primer paso hacia la despatologización de la transexualidad al pasar a considerarla una incongruencia de género. Con ese movimiento, además, la OMS dejó de considerar la transexualidad como un “trastorno de la personalidad y el comportamiento” para crear un nuevo subcapítulo de la Clasifición Internacional llamado “trastornos de la identidad de género“. Lo que en la práctica significaba que no la consideraba una enfermedad pero sí una condición que influye en el estado de salud, por lo que debía existir contacto con los servicios de salud.

Es decir: no es una enfermedad pero sí puede requerir de asistencia médica para, por ejemplo, someterse a un tratamiento de reafirmación de género.

Esa decisión fue bien acogida por los colectivos trans aunque todo el mundo se preguntaba por qué no se atrevían a dar el paso definitivo y dejaban de considerarla una patología.

Pues eso es lo que han hecho hoy.

Después de 11 años de trabajos y varios momentos en los que parecía que la transexualidad iba a seguir el mismo camino que la homosexualidad (que fue despatologizada en 1990), no ha sido hasta la actualización de la CIE que la Organización mueve a la transexualidad del apartado de enfermedades mentales y la coloca en el de los comportamientos sexuales. Es decir: no es enfermedad, es diversidad.

Pero aunque cambie de categoría la transexualidad sigue apareciendo en la CIE porque aún hay muchos países que requieren un diagnóstico médico para que las personas trans puedan modificar sus datos registrales o acceder al sistema sanitario para reafirmar su género (y que ese sistema sanitario se haga cargo de los costes. “Queremos que las personas que padecen estas condiciones puedan obtener la ayuda sanitaria cuando la necesiten“, ha explicado en una rueda de prensa el director del departamento de Salud Mental y Abuso de Substancias del organismo, el Dr. Shekhar Saxena.

El Dr. Shekhar Saxena

Saxena ha explicado que “no hay evidencias de que una persona con un desorden de identidad de género deba tener automáticamente al mismo tiempo un desorden mental, aunque suceda muy a menudo que vaya a acompañado de ansiedad o depresión“. Esto es importantísimo porque la OMS reconoce dos cosas: que la transexualidad no es una enfermedad, pero la transfobia de la sociedad puede provocar desórdenes mentales.

Algo que desde el LGTB+ llevamos décadas denunciando: si la tasa de suicidios y desórdenes mentales es más alta entre la población que pertenecemos al colectivo no es por nuestra naturaleza sino por la LGTBfobia que seguimos experimentando diariamente. Y si no te lo crees (que lo mismo eres un hetero que ha llegado aquí sin saber muy bien cómo) revísate los comentarios de cualquier noticia sobre el colectivo en un medio generalista.

O no te vayas ni a los comentarios: mira el pie de foto de esta imagen que acaban de publicar en El País:

La OMS deja de considerar la transexualidad como una enfermedad mental, pero El País sigue llamando hombres a las mujeres trans.

 

En ese sentido Saxena ha añadido durante la rueda de prensa que “si a las personas con un desorden de identidad de género se las identifica automáticamente como alguien con un desorden mental, en muchos países se les estigmatiza y puede que se les reduzca las oportunidades de buscar ayuda“.

La Clasificación Internacional de Enfermedades es la codificación estandarizada de las dolencias, desórdenes, condiciones y causas de muerte que sirve para que los países puedan planear programas y estrategias para mejorar la vida de los ciudadanos basándose en datos estadísticos. La última revisión de la CIE se realizó hace 28 años y en los últimos 11 la OMS ha trabajado analizando la información científica más reciente para actualizarla y que empiece a utilizarse desde hoy mismo (aunque los países tienen hasta el 1 de enero de 2022 para adaptar sus sistemas sanitarios a estas revisiones).

Y ahora que la OMS ya ha dejado claro que la transexualidad no es una enfermedad… ¿para cuándo los políticos van a ponerse a regularla en consecuencia y legislar, de una vez, el derecho a la autodeterminación del género?

Fuente | El Periódico

El dueño del cortijo. Hidroboy dirige HazteQueer.com, escribe sobre muchas cosas en otros sitios y pone música en fiestas cuando le dejan.

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